Virus del lenguaje

cuadroPor Dani Inse

Cuando me refiero a los virus del lenguaje, me refiero a esos fallos de comunicación que atacan las relaciones y por supuesto generan insatisfacción malos humores y hasta mala salud.

Si logramos identificar cuáles son los virus del lenguaje, podremos aprender a escuchar más eficazmente a los demás, sanándolos a ellos y por supuesto a nosotros mismos. Lograremos unas relaciones más fluidas y directas, con menos malentendidos tanto por una como por otra parte.

Conforme vayamos enumerando los virus, lo mejor es que cada uno de nosotros busquemos ejemplos  en nuestro vida diaria, viendo qué medidas podemos tomar para mejorar nuestros resultados.

  1. No hacer peticiones:

 Con frecuencia tendemos a quejarnos con otras personas de lo que necesitamos o queremos pero no con las que deberíamos hacerlo. Otras veces nos quejamos interiormente sin llegar a verbalizarlo exteriormente.

Esto lo hacemos por miedo o reticencia a pedir algo a alguien y que nuestra petición sea rechazada. Ese mido nos impide pedir las cosas directamente. Lo que tenemos que conseguir es darnos cuenta que cuando alguien dice que no a una petición nuestra, solamente rechaza esa petición, no a nuestra persona.

Otras personas no hacen peticiones por miedo a que los demás consideren que son unos incompetentes. Pedir no presupone ser débil.

  1. Hacer peticiones poco claras:

Los malentendidos muchas veces surgen porque no sabemos pedir con claridad. No deberíamos pensar que los demás tienen que saber qué es lo que queremos. Tengamos en cuenta que los demás no ven el mundo como nosotros por lo tanto las peticiones que queremos sean cumplidas  tenemos que hacerlas de la forma más exacta y detallada posible.

  1. No tener presente el tono de la petición:

Muchas personas no son conscientes de que el tono en el que pedimos algo es tan importante como la forma y las palabras como lo pedimos. Hay personas que solicitan las cosas como si fueran auténticas órdenes e imposiciones, otras personas lo piden como si tuvieran 3 añitos y su tono de voz no alcanzara a más.

  1. No saber rehusar peticiones:

La tendencia a complacer a los demás les lleva no saber decir que no. Eso les hace sentirse buenas personas, consideran que decir que no, es de malas personas.

 Esto les lleva a no tener tiempo libre para ellos nunca y terminan haciendo cosas que no querían hacer pero no han tenido valor para rehusar.

Las ranas hacen CHOP

Ricardo Ros – Las ranas hacen CHOP Cómo conseguir mis objetivos

El cerebro humano está equipado con múltiples sistemas de pensamiento. Todos los seres humanos podemos utilizar todos los sistemas de pensamiento, no solo el lógico. Tener una inteligencia práctica supone hacer las cosas de forma deliberada para producir un efecto. La inteligencia es una herramienta que sirve para ser usada de forma práctica. Hay muchas personas con un alto grado de inteligencia (Cociente Intelectual elevado), que no saben desenvolverse en la vida. Hay muchas personas con cualquier grado de Cociente Intelectual, incluso bajo, que saben resolver las cuestiones que se presentan en su vida. En eso consiste la inteligencia práctica. La Inteligencia práctica se puede aprender. Basta con saber sus secretos. CHOP: Comenzar, Hacer, Observar, Pensar. Esta es la base de la inteligencia práctica.
Más información

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies