El gobierno de la vida

Foto: Yesavage(LCC)

Por Jaime Gonzalez

Cada uno de nosotros somos los conductores de nuestra vida y para eso las riendas las tenemos que tener bien seguras y con una largura apta para poder ser controladas. Ninguna vida está libre de problemas y desafíos, estos pueden darse en el ámbito familiar, laboral, económico, etc. Problemas surgen muy a menudo pero tenemos que aprender a no etiquetar cada pequeño problema como una profunda crisis. Tampoco esos problemas tienen que llevarnos a pensar que no estamos hechos ni preparados para asumir el desgaste de esta vida.

Algo que hemos podido comprobar a lo largo de los años es que desde el punto de vista psicológico lo más contrariante para el/la protagonista no es tanto la circunstancia en sí, como la trasgresión de sus expectativas. Es decir, una pareja que empieza a convivir bajo el mismo techo probablemente reaccionarán muy mal ante los primeros roces y problemas típicos de la convivencia, si su idea era la de que los cuentos ideales de comer perdices son reales. Sin embargo una pareja realista y con previsión de que los problemas van a surgir reaccionaran de un modo muy diferente ante esos primero roces.

Por lo tanto aplicado todo esto a la vida real lo que tenemos que hacer es crearnos unas expectativas realistas que nos permitan enfrentarnos y dirigir nuestra propia vida con mayor habilidad.

Para ser un buen director de nuestra propia vida nos tenemos que plantear asuntos o preguntas tales como: ¿Nos estamos permitiendo desarrollar todas nuestras capacidades? ¿Nos estamos creando verdaderas oportunidades? ¿Nos prestamos la suficiente atención en cuanto a nuestra salud física y mental? ¿Nos concedemos suficientes dosis de ocio y tranquilidad? ¿Nos concedemos el tiempo suficiente para estructurar nuestra propia vida en base a las cosas que consideramos importantes? Etc.

Dependiendo de las respuestas que haya dado a las cuestiones planteadas podrá ver el tipo de director que es usted mismo. Sin embargo también tenemos que ser conscientes de que si el director no cumple lo deseado no se le puede echar. Lo que se puede hacer es reeducarlo, motivarlo y tener paciencia.

Nos tenemos que dedicar mucha atención a nosotros mismos ya que somos nuestros principales y más importante clientes. Para eso tenemos que aprender a resolver los problemas personales en vez de limitarnos a soportarlos. Recuerde que todos aquellos problemas que se aplazan se van acumulando y cada vez resulta más complicado resolverlos.

Por otro lado debemos negarnos a vivir dejando cuestiones emocionales sin resolver. Estas se acumulan y finalmente nos suelen hacer reaccionar de una forma desproporcionada por todos esos sentimientos desproporcionados.

Trabaje e invierta en usted mismo con la misma seriedad y constancia que le exigiría a una persona que contrata para esa labor. Tiene que ser un trabajo de dedicación en cuerpo y alma.

Stop a la Agorafobia

Ricardo Ros – Stop a la Agorafobia
Segunda Edición

¿Qué es la agorafobia?
– ansiedad cuando te encuentras en lugares o situaciones en los que es difícil escapar si ocurre algo (o te resulta embarazoso).
– miedo a tener una Crisis de Pánico y crees que no vas a tener posibilidad de recibir ayuda.
– miedo a estar solo fuera de casa, a mezclarte con mucha gente, a hacer cola, a pasar por encima de un puente, por debajo de un túnel, subir a un ascensor, montarte en un avión, etc.


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