| El lenguaje y las emociones |
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Jose Daniel Puche
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| Los mapas de lenguaje verbal y corporal son muy poderosos en cuanto a la activación de emociones. |
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Una sola palabra dicha con un tono de voz y una expresión determinadas
puede desencadenar en alguien imágenes mentales antiguas, asociadas con
pensamientos y emociones que a veces se pueden sentir y hasta localizar
físicamente, dependiendo del grado de intensidad con que esté asociado
ese recuerdo en la experiencia personal.
Se hace necesario tomar consciencia de las palabras o frases con las
que nos sentimos influidos emocionalmente, de manera constructiva o
poco constructiva.
Cuando una persona ha desarrollado un miedo o una aversión, la sola
mención del objeto del miedo o la aversión dispara en el interior de la
persona las representaciones y experiencias ante las que ha respondido
con temor o aversión y automáticamente empieza a sentir los signos de
miedo o repulsión...
A veces se necesita cambiar las palabras con que una persona describe
una experiencia porque cuando la carga con adjetivos extremos, la
experiencia interior se hace extrema y la emociones van a influir de
manera innecesaria. Sentir las emociones no es malo, sin embargo cuando
ya pierde significado y se repiten sin cumplir la función de defensa o
protección que originalmente tuvieron, se hacen innecesarias y es
entonces cuando se requiere tomar medidas para modificar la reacción.
Una colega estaba en una situación muy difícil después de la separación
con su esposo. Le llegó una carta de citación del juzgado, convocada
por el esposo. Ella me decía que cada vez que se mencionaba la palabra
“juzgado”, presentaba una reacción inmediata de pánico y deseos de
llevar:“- ¡me imagino que me van a llevar presa y me van a quitar mis
hijos!.
A indagar sobre experiencias de su infancia que hubiese disfrutado, me
dijo que le gustaba ir al circo y disfrutaba llevando a sus hijos en la
actualidad. Le propuse cambiar el nombre de “juzgado”, por el de
“circo”, transformando cada uno de los personajes, payasos, magos,
animales etc. a la situación que se le iba a presentar. Apenas hizo
esto, cambió de inmediato su percepción de la situación y la pudo
manejar de una manera más tranquila
Ejercicio
Tome lápiz y papel y haga una lista de las palabras con las que
automáticamente usted desencadene reacciones emocionales desagradables.
A continuación haga otra lista de palabras con las que desencadene
reacciones emocionales agradables.
Después empiece a colocar frente a
las palabras con las que desencadena emociones desagradables , las
palabras seleccionadas por usted con las que desencadene emociones
agradables y que neutralicen la emoción desagradable. Repita el
ejercicio con diferentes palabras hasta que note que al mencionar las
palabras con que desencadenaba reacciones desagradables se han asociado
de manera distinta y se puede sentir bien.
El tono de voz y los gestos o postura imprimen una gran intensidad
emocional en lo que captamos de nuestros interlocutores. Somos poco
conscientes de la poderosa influencia que ejerce el lenguaje corporal y
tonal sobre nuestras emociones.
Ejercicio
Para tomar consciencia de la influencia del lenguaje corporal y del
tono de voz sobre la emociones cierre sus ojos y evoque los gestos con
los que más se incomoda de sus padres, hermanos, maestros o amigos.
Luego añada los diferentes tonos de voz, ritmo y volumen con los que
siente más desagrado. Aprecie sus emociones en éste momento.
Luego
cambie en su interior el volumen y el ritmo de voz, cambie los gestos
de la persona en cuestión y mantenga las palabras originales. Detecte
cómo se han modificado sus emociones...
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