| El lenguaje que quita poder |
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Jose Daniel Puche
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| El lenguaje es un “mapa” de lo que interiormente imaginamos, pensamos y sentimos. Cada persona desarrolla un mapa lingüístico único que le es más o menos útil en su comunicación consigo misma o en su interacción con los demás. |
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El lenguaje se convierte en uno de los principales filtros de la
realidad personal, pues a través de él se expresa la identidad, los
valores y creencias, las capacidades y se describen los comportamientos
y el entorno.
La medida del poder del lenguaje es la medida de la
capacidad de influir sobre uno mismo o sobre los demás (de una manera
constructiva o poco constructiva). Los diferentes mapas del lenguaje
incluyen el mapa verbal y el mapa corporal o no verbal. La persona que
habla una lengua desde el nacimiento, lo aprende tan eficazmente que no
necesita reflexionar para hablar, lo hace de una manera automática o
inconsciente. Uno puede ser consciente de lo que dice, pero no de cómo
lo dice.
“Cuando estudiamos el lenguaje humano nos acercamos a lo que
algunos podrían llamar la Esencia Humana. El aspecto creador del uso
normal del lenguaje humano es un
factor fundamental que distingue el lenguaje humano de cualquier
sistema de comunicación animal” Noam Chomsky
El lenguaje que quita poder
Muchos de los “condicionamientos lingüísticos” pueden seguir teniendo
una gran influencia en la forma de hablar en la actualidad. Al lenguaje
que quita poder me gusta llamarlo “Lenguaje Irresponsable”, porque la
persona que lo utiliza no se responsabiliza al hablar por lo que dice,
siente , hace o piensa . En la estructura del lenguaje se puede
detectar fácilmente que responsabiliza a otros.
Una de las formas de comunicación que quitan más poder son las reglas o
en palabras de Virginia Satir:“los amos incansables que exigen una
obediencia estricta”.
Algunos ejemplos :
Hay que comerse todo lo que está en el plato.
Hay que llamar antes de hacer una visita.
No hay que hablar con la boca llena.
Se debe callar cuando hablan los mayores.
Se tiene que guardar compostura en las reuniones.
No se debe contar chistes en los velorios.
No se debe usar medias blancas con pantalón oscuro
Los hombres no deben usar maquillaje ni el cabello largo
La
mayor parte de las reglas o condiciones son normas que nos fueron
impartidas desde muy jóvenes. Lo anterior significa que su procedencia
es externa y a veces no se comparte.
Lo malo de las reglas es que tratamos de vivir de acuerdo a ellas,
tornándonos rígidos e intolerantes, y cuando las transgredimos tendemos
a sentirnos culpables.
Muchas de las reglas es necesario cuestionarlas para nuestra salud
mental. No quiere decir que nos convirtamos en unos “antisociales”. Lo
que se trata es de adaptar a la vida de cada quien la decisión única de
tomar las decisiones por sí mismo con respecto a lo que tiene o no
significado en su vida, en vez de repetir automáticamente reglas con
las que en muchos casos puede no estar de acuerdo.
Ejercicio
Tomar lápiz y papel y anotar cada regla que tenga en
su vida. La manera de identificarlas es cuando antepone palabras como
“debo o se debe... ; tengo que... ; Hay que... o No hay que ... ; se
puede... o no se puede...”
Al terminar pregúntese “ Qué pasaría si ...(la regla no se cumple).
Luego reescriba la decisión suya de usar o no esa regla según los
contextos que elija.
Otra de las formas más frecuentes de quitarse poder es atribuir a los
demás lo que uno hace, dice o piensa:
Juana me hizo emborrachar
Mario me hace sacar de mis casillas
Antonio me hizo llorar
El jefe me hizo poner morada
Mi hijo me avergonzó
Celia me hizo sentir culpable
El gerente me hace pensar que yo no valgo nada
Los niños me ponen a gritarles todo el tiempo
Efraín me hizo decirle que no lo quería
El trabajo me estresa
En cada frase de las anteriores, la persona atribuye a otros sus
emociones, actos o pensamientos, como si los demás fueran los
“culpables” de lo que la persona siente, dice o hace.
Esta distorsión
en el lenguaje le quita poder a la persona que lo expresa y se lo da a
los demás o a las circunstancias. Al estudiar con detenimiento la
estructura lingüística de las frases anteriores, se puede apreciar que
en su gran mayoría tienen verbos “reflexivos”, en los que la acción
suele recaer sobre uno mismo:emborrachar..se, hacer..se, poner..se,
avergonzar..se, sentir..se, estresar..se.
La distorsión radica cuando
se utilizan verbos reflexibos y se le atribuye la acción del verbo a
otro...
Para asumir la responsabilidad de lo que se dice, piensa o hace con lo
mismos ejemplos anteriores se van a construir “frases responsables” :
Yo decidí emborracharme con Juana
Yo me salgo de mis casillas con Mario
Yo lloré cuando Antonio me dijo eso
Yo me puse morada cuando el jefe dijo ese comentario
Yo me avergoncé con mi hijo
Yo me sentí culpable cuando Celia me lo dijo
Yo pienso que no valgo nada cuando el gerente habla de eso
Yo me pongo a gritarles a los niños todo el tiempo
Yo le dije a Efraín que no lo quería cuando insistió en que habláramos
Yo me estreso con el trabajo
Recuerde: “nadie le hace hacer, pensar o sentir nada, usted elige o
decide hacerlo, pensar o sentir de ésa forma”
En mi experiencia clínica una de las formas más frecuentes de quitarse
poder es el pensar por los demás o presumir lo que el otro piensa,
siente, dice o hace:
No me diga más, ya sé lo que va a explicar...
Ya sé lo que Raúl esta haciendo en éste preciso instante...
Estoy segura que el me debe estar odiando...
Yo lo conozco como la palma de mi mano y sé que el dirá esto...
Yo sé que me van a echar del trabajo
Ellos saben lo que les voy a decir
Obviamente no les caemos bien
Me imagino que no seremos bienvenidos
Cuando una persona
elabora frases como las anteriores, le sugiero que cambie de profesión
y se vaya al centro de la ciudad, se ponga un turbante y utilice una
bola de cristal o los naipes para adivinar el pensamiento de los demás.
A veces les digo a las personas que están haciendo uso de una
“creatividad” excesiva y mal orientada al salirse de sí mismos y buscar
en los cerebros ajenos sus propias razones y justificaciones.
Los
principales motivos para pensar de esa manera es la “satisfacción” o
“seguridad” transitoria que da el creer que se puede controlar el
pensamiento de los demás. Lo malo de todo esto es que eso sólo es una
ilusión en que le damos poder a los demás, pues únicamente estamos en
condiciones de asumir y controlar nuestros propios pensamientos,
sentimientos y acciones (¡y a veces no lo logramos!).
Ejercicio
Añada a las frases anteriores las palabras “En mi
opinión..., o yo creo que...,
De esta forma se asumen las frases.
La manera más elegante es
considerar cualquiera de las frases como una de las múltiples opciones
de lo que puede suceder. Considero que lo más apropiado es dejar de
lado la creatividad y hacerse expectativas catastróficas y dirigirse a
la o las personas para preguntarles directamente lo que uno piensa o
considera. De ésta forma se pueden aclarar malentendidos y dejar de
inventarse situaciones que sólo ocurren dentro de la cabeza de uno.
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