Soluciones :: Superación Personal :: Comunicación :: El lenguaje que quita poder

El lenguaje que quita poder
El lenguaje es un “mapa” de lo que interiormente imaginamos, pensamos y sentimos. Cada persona desarrolla un mapa lingüístico único que le es más o menos útil en su comunicación consigo misma o en su interacción con los demás.
El lenguaje se convierte en uno de los principales filtros de la realidad personal, pues a través de él se expresa la identidad, los valores y creencias, las capacidades y se describen los comportamientos y el entorno.

La medida del poder del lenguaje es la medida de la capacidad de influir sobre uno mismo o sobre los demás (de una manera constructiva o poco constructiva). Los diferentes mapas del lenguaje incluyen el mapa verbal y el mapa corporal o no verbal. La persona que habla una lengua desde el nacimiento, lo aprende tan eficazmente que no necesita reflexionar para hablar, lo hace de una manera automática o inconsciente. Uno puede ser consciente de lo que dice, pero no de cómo lo dice.

“Cuando estudiamos el lenguaje humano nos acercamos a lo que algunos podrían llamar la Esencia Humana. El aspecto creador del uso normal del lenguaje humano es un factor fundamental que distingue el lenguaje humano de cualquier sistema de comunicación animal” Noam Chomsky

El lenguaje que quita poder

Muchos de los “condicionamientos lingüísticos” pueden seguir teniendo una gran influencia en la forma de hablar en la actualidad. Al lenguaje que quita poder me gusta llamarlo “Lenguaje Irresponsable”, porque la persona que lo utiliza no se responsabiliza al hablar por lo que dice, siente , hace o piensa . En la estructura del lenguaje se puede detectar fácilmente que responsabiliza a otros. Una de las formas de comunicación que quitan más poder son las reglas o en palabras de Virginia Satir:“los amos incansables que exigen una obediencia estricta”.

Algunos ejemplos :
  • Hay que comerse todo lo que está en el plato.
  • Hay que llamar antes de hacer una visita.
  • No hay que hablar con la boca llena.
  • Se debe callar cuando hablan los mayores.
  • Se tiene que guardar compostura en las reuniones.
  • No se debe contar chistes en los velorios.
  • No se debe usar medias blancas con pantalón oscuro
  • Los hombres no deben usar maquillaje ni el cabello largo

  • La mayor parte de las reglas o condiciones son normas que nos fueron impartidas desde muy jóvenes. Lo anterior significa que su procedencia es externa y a veces no se comparte. Lo malo de las reglas es que tratamos de vivir de acuerdo a ellas, tornándonos rígidos e intolerantes, y cuando las transgredimos tendemos a sentirnos culpables.

  • Muchas de las reglas es necesario cuestionarlas para nuestra salud mental. No quiere decir que nos convirtamos en unos “antisociales”. Lo que se trata es de adaptar a la vida de cada quien la decisión única de tomar las decisiones por sí mismo con respecto a lo que tiene o no significado en su vida, en vez de repetir automáticamente reglas con las que en muchos casos puede no estar de acuerdo. 

  • Ejercicio
  • Tomar lápiz y papel y anotar cada regla que tenga en su vida. La manera de identificarlas es cuando antepone palabras como “debo o se debe... ; tengo que... ; Hay que... o No hay que ... ; se puede... o no se puede...” Al terminar pregúntese “ Qué pasaría si ...(la regla no se cumple). Luego reescriba la decisión suya de usar o no esa regla según los contextos que elija.

  • Otra de las formas más frecuentes de quitarse poder es atribuir a los demás lo que uno hace, dice o piensa:

  • Juana me hizo emborrachar
  • Mario me hace sacar de mis casillas
  • Antonio me hizo llorar
  • El jefe me hizo poner morada
  • Mi hijo me avergonzó
  • Celia me hizo sentir culpable
  • El gerente me hace pensar que yo no valgo nada
  • Los niños me ponen a gritarles todo el tiempo
  • Efraín me hizo decirle que no lo quería
  • El trabajo me estresa

  • En cada frase de las anteriores, la persona atribuye a otros sus emociones, actos o pensamientos, como si los demás fueran los “culpables” de lo que la persona siente, dice o hace.

  • Esta distorsión en el lenguaje le quita poder a la persona que lo expresa y se lo da a los demás o a las circunstancias. Al estudiar con detenimiento la estructura lingüística de las frases anteriores, se puede apreciar que en su gran mayoría tienen verbos “reflexivos”, en los que la acción suele recaer sobre uno mismo:emborrachar..se, hacer..se, poner..se, avergonzar..se, sentir..se, estresar..se.

  • La distorsión radica cuando se utilizan verbos reflexibos y se le atribuye la acción del verbo a otro...

  • Para asumir la responsabilidad de lo que se dice, piensa o hace con lo mismos ejemplos anteriores se van a construir “frases responsables” :
  • Yo decidí emborracharme con Juana
  • Yo me salgo de mis casillas con Mario
  • Yo lloré cuando Antonio me dijo eso
  • Yo me puse morada cuando el jefe dijo ese comentario
  • Yo me avergoncé con mi hijo
  • Yo me sentí culpable cuando Celia me lo dijo
  • Yo pienso que no valgo nada cuando el gerente habla de eso
  • Yo me pongo a gritarles a los niños todo el tiempo
  • Yo le dije a Efraín que no lo quería cuando insistió en que habláramos
  • Yo me estreso con el trabajo

  • Recuerde: “nadie le hace hacer, pensar o sentir nada, usted elige o decide hacerlo, pensar o sentir de ésa forma”

  • En mi experiencia clínica una de las formas más frecuentes de quitarse poder es el pensar por los demás o presumir lo que el otro piensa, siente, dice o hace:
  • No me diga más, ya sé lo que va a explicar...
  • Ya sé lo que Raúl esta haciendo en éste preciso instante...
  • Estoy segura que el me debe estar odiando...
  • Yo lo conozco como la palma de mi mano y sé que el dirá esto...
  • Yo sé que me van a echar del trabajo
  • Ellos saben lo que les voy a decir
  • Obviamente no les caemos bien
  • Me imagino que no seremos bienvenidos

  • Cuando una persona elabora frases como las anteriores, le sugiero que cambie de profesión y se vaya al centro de la ciudad, se ponga un turbante y utilice una bola de cristal o los naipes para adivinar el pensamiento de los demás. A veces les digo a las personas que están haciendo uso de una “creatividad” excesiva y mal orientada al salirse de sí mismos y buscar en los cerebros ajenos sus propias razones y justificaciones.

  • Los principales motivos para pensar de esa manera es la “satisfacción” o “seguridad” transitoria que da el creer que se puede controlar el pensamiento de los demás. Lo malo de todo esto es que eso sólo es una ilusión en que le damos poder a los demás, pues únicamente estamos en condiciones de asumir y controlar nuestros propios pensamientos, sentimientos y acciones (¡y a veces no lo logramos!). 

  • Ejercicio
  • Añada a las frases anteriores las palabras “En mi opinión..., o yo creo que..., De esta forma se asumen las frases.

  • La manera más elegante es considerar cualquiera de las frases como una de las múltiples opciones de lo que puede suceder. Considero que lo más apropiado es dejar de lado la creatividad y hacerse expectativas catastróficas y dirigirse a la o las personas para preguntarles directamente lo que uno piensa o considera. De ésta forma se pueden aclarar malentendidos y dejar de inventarse situaciones que sólo ocurren dentro de la cabeza de uno.

  • (c) 1997-2008 Trace Communication, S.L. Todos los derechos reservados.