Seis sentimientos

noriaPor Martha Eugenia Ortiz Zapata

Sentir es lo primero y lo más importante en la vida. El sentimiento es el portal del placer y / o  del sufrimiento y somos libres para elegir en cual de los dos puntos ubicarnos. La manera como sentimos determina nuestras actitudes frente a la vida, un sentimiento precede al movimiento en un flujo energético natural. Los seres humanos estamos estructurados por tres energías internas, dentro de nuestra piel; sentimiento, pensamiento y movimiento, una energía traduce a la otra y la armonía entre ellas genera congruencia.

Afuera de nuestra piel otras tres energías nos conforman; comunicación ambiente y símbolos, somos los únicos seres vivos con el poder de crear e interpretar símbolos lo que nos hace comunicadores y creadores tenemos el poder para transformar nuestra realidad.

Manejamos entonces dos realidades: una interna dentro de la piel y otra externa. Nuestros sentimientos dan sentido y orientan la calidad de nuestra existencia. En nuestra realidad interna ellos constituyen el pegamento que articula nuestra experiencia para generar creencias y comportamientos que se expresan en valores fundamentales, principios de vida, rutinas y realización de potencialidades.

La energía simbólica es la extensión de nuestras energías internas cohesionadas en creencias que se expresan a través de símbolos creados e interpretados en nuestra realidad interna para transmutarse o realizarse en nuestra realidad externa.

Todos comprendemos nuestros propios sentimientos y entendemos poco de ellos ¿Cómo explicar lo que siento? Se nos hace más fácil explicar qué y cómo siente otro y esta creencia también es solo una ilusión, puesto que los sentimientos solo pueden sentirse. Desde mi punto de vista, esta es la razón por la cual hemos creado ciencia y teorías del pensamiento y del movimiento; disponemos de escuelas, universidades y centros de entrenamiento para adiestrarnos y modificar nuestros patrones de movimiento y esquemas de pensamiento. No ha pasado lo mismo con el sentimiento.

Hasta ahora no hemos construido una directriz de lo que es sentir y sobre como es sentir correctamente, como tampoco hemos descrito una manera de sentir que nos libere de la opción de padecer sufrimientos.

Desde siempre hemos sabido que para la conducta humana es más determinante el sentimiento que el pensamiento. Sin embargo los sentimientos han sido vistos por mucho tiempo como subproductos del pensamiento y contaminantes del mismo. Algunos seres humanos aun creen que “los sentimientos se nos meten como virus y nos dominan; según ellos, personas cosas o acontecimientos nos hacen sentir amor, odio, resentimiento, felicidad”. Estas personas, creen ser sujetos pasivos de lo que sienten, omitiendo la responsabilidad por sus sentimientos.

Nuestro sentimiento nos conecta con nuestro poder interior y por eso sentir es lo primero y lo más importante en la vida. La diferencia entre los que triunfan y los que fracasan es que los primeros saben ponerse en comunicación afirmativa, positiva y emocional con su poder interno, lo que les permite lograr un estado fisiológico y motivacional que contribuye a sus logros.

Algunas personas creen no ser capaces de describir los sentimientos sensorialmente, dicen no sentir, describen los sentimientos tan solo racionalmente, aparentan estar disociados e insensibles, esto es solo una imagen distorsionada puesto que nos es posible no sentir y estar vivo al mismo tiempo.

Es muy frecuente que cuando un niño experimenta una emoción como la ira, sea castigado o rechazado por ello, concluye que no le es permitido sentir ira, entonces genera una lucha interna para reprimirla y como no puede no sentir, rebusca en su ambiente con que sentimiento reemplazarla, así inicia su autodestrucción.

Nuestros sentimientos no son otra cosa que comunicaciones reales y llenas de significado de cómo mejorar nuestra vida y nuestra relación con el mundo, en ningún caso son ataques del medio o de las personas que nos rodean.

Para poder cobrar conciencia de las emociones no solo debemos darnos cuenta del modo en que nos sentimos, sino que también debemos saber verbalizar nuestros sentimientos y reconocerlos en los demás. La inteligencia emocional, implica la capacidad de usar la razón no para reprimir las emociones, sino para tenerlas en cuenta y apoyarnos en ellas a la hora de tomar decisiones.
Sentimientos para estar y sentirse bien, sentimientos naturales:

Eric Berne, el creador del análisis transaccional presentó a la comunidad científica en el Análisis Transaccional, un esquema sentimental natural conformado por cinco sentimientos: Miedo, ira, amor, tristeza y alegría.

Herinulfo Londoño mi maestro de vida me mostró ese mismo esquema solo que él adicionó un sentimiento, la seguridad, con este sentimiento completó el esquema emocional dándole soporte teórico al equiparar el esquema natural emocional con las leyes generales de la naturaleza.

Ley causa – efecto; correspondencia, retribución o ley de la atracción: cada sentimiento se traduce en movimiento, y este en nuestra realidad interna es química celular; hormonas y neurotransmisores. Los sentimientos se traducen en energía física, nos convertimos literalmente en lo que sentimos.

Ley de la polaridad: los sentimientos naturales funcionan en polaridades: tres parejas polares complementarias ajustadas a la dualidad natural de la vida. Un polo placentero; Seguridad, amor y alegría; un polo no placentero, miedo, ira y tristeza. En la naturaleza estas polaridades se expresan el lo masculino y lo femenino, el invierno y el verano, la luz y la oscuridad.

Los sentimientos naturales tienes una jerarquía que se soporta en las leyes naturales de supervivencia y en la jerarquía de las necesidades y los propósitos humanos.

¿Qué sentirá Dios? Preguntó el niño a su padre y este asombrado por la pregunta se quedó en silencio… ¿Qué será lo que siente Dios?, se preguntó a si mismo. Y su respuesta llegó un día a su mente como dictada por el mismo Dios. Dios es amor y el amor se fundamenta en el sentido de seguridad y se extiende y expresa en sentido de alegría. Sentir sanamente es seguridad, amor y alegría y es lo que él quiere que tú sientas, porque para eso te diseñó a su imagen y semejanza. Claro está que a veces sientes miedo cuando alguien o algo amenaza tu vida y si te proteges o pides a alguien protección vuelves a estar seguro; también puedes sentir ira, está bien que un niño sienta ira cuando cree que le han quitado algo que considera propio, si expresa su ira se comprende y recibe comprensión a su enojo, entonces vuelve al amor; También puedes sentir tristeza cuando te das cuenta que has perdido algo o a alguien valioso o importante para ti, también cuando no logras algo que quieres, si expresas tu tristeza, te consuelas, recibes y pides consuelo volverás a estar alegre. La vida es seguridad, amor, alegría y se expresa en abundancia de bienes, recursos y opciones. El padre preparó esta respuesta, su hijo lo puso a pensar y en su profundo amor por si mismo y por su hijo elaboró esta sabia respuesta para él. – De veras que los hijos nos hacen ricos -. La vida es placer y polaridad, entonces también hay en ella momentos no placenteros que si los vives naturalmente te retornan a sentir el placer de vivir.

Seis sentimientos o emociones para acompasar con la vida: Miedo, Seguridad; Ira, Amor; Tristeza, alegría.

Estos son los sentimientos naturales al ser humano, los verdaderos sentimientos. Sentir estos seis sentimientos en todo caso conduce al bienestar, la salud, el placer de vivir.

Esto es lo que siente el Niño libre natural. Lo que sabe sentir un recién nacido. Producen movimientos orgánicos, química celular que induce estados de bienestar y placer, a sobrevivir, estar sano, a conservar y renovar recursos de vida, a disfrutar la vida.

Es importante para nuestro propósito que pongamos especial atención a la definición de cada sentimiento; esto, nos permitirá identificar lo que sentimos. Recordemos que los sentimientos naturales aquí enunciados son seis y se presentan en parejas con una polaridad placentera y otra no placentera.

Pareja seguridad-miedo: El propósito de estos sentimientos es la supervivencia propia, de la familia y de la comunidad. Están en la base sentimental.
Miedo: Es lo sentido ante la posibilidad de pérdida de la vida o daño de tejido (propios o de los nuestros). Sentimos miedo para sobrevivir y buscamos protección. El niño no conoce el mundo, siente miedo a lo desconocido; necesita y pide protección para sentir la seguridad, así reconstruye la pareja emocional.

Seguridad: Es la primera necesidad sentimental del infante, se siente en un ambiente de confianza, en los brazos de mamá. Es lo sentido después de un gran miedo al recibir protección.

Es lo sentido cuando lo interno y lo externo están en armonía. Sobre ella se organiza el crecimiento, se apoyan las emociones y se fundamenta el poder de pensar. En ella no existe el estrés, no hay reacción de defensa.

La expresión espiritual de la seguridad es la fe.
La seguridad es la materia prima para sentir amor y alegría

Pareja amor-ira: El propósito de estas emociones es la salud, la pertenencia, fortalece vínculos y derechos, en ellas está el impulso de reproducción y el instinto sexual. Corresponden al segundo escalón emocional.

Ira: (Ir a Reclamar el Amor) Es lo sentido cuando se nos niega el amor o un derecho. Al expresarla nos defendemos sin agresión, sin herir, sin descalificar. Si es autentica se convierte en movimiento corporal y pensamientos (palabras).
Se manifiesta acercándonos al interlocutor para pedirle que nos dé o nos devuelva lo requerido, que nos dé lo nuestro y nos ofrezca comunicación y amor. La ira auténtica comunica hacia el amor, reconstruye la pareja emocional.

Amor: Es lo sentido al tener conciencia de atracción hacia seres vivos y hacia la naturaleza. Es deseo de proximidad y contacto. Es lo que sentimos por la vida. El mínimo vínculo de amor entre humanos es el amor de especie. Naturalmente el amor, lleva al contacto físico y espiritual con los otros humanos y la vida misma. El Niño siente real su derecho en la persona amada sin condición, por sí mismo, sin tener que ganarlo, es amor sin condición. Es sentido de pertenencia, sentido de unidad. El amor es la emoción de la motivación, nos moviliza hacia lo que deseamos.

La expresión espiritual del amor es la solidaridad, la compasión.
El amor es el sentimiento de los sentimientos, la razón de nuestra existencia, el placer verdadero; se fundamenta en el sentido de seguridad y se extiende y expresa en sentido de alegría.

Pareja alegría-tristeza: Su propósito es la renovación. Permiten al individuo conservar logros pasados y conseguir otros en el futuro. Generan cambios, progreso, aprendizaje, evolución y creación. El mecanismo productor de alegría es el amor, cuando amamos nos elevamos a esta tercera escala emocional.

Tristeza: Es lo sentido cuando perdemos un bien, cuando perdemos a un ser amado; es la conciencia del vacío, de no alcanzar una meta o no satisfacer una necesidad o deseo. Es la sensación de disminución de energía, de debilidad, vida que quiere irse.

Si el organismo no siente tristeza, no se da cuenta de lo que está perdiendo y no hace nada por reponerlo o por adquirir otros bienes. Lloramos para pedir apoyo, consuelo y refuerzo.

Alegría: Es lo que sentimos cuando recuperamos algo o a alguien y cuando construimos o logramos algo nuevo, cuando pasamos un obstáculo, cuando estamos y nos sentimos amados y amando. Es lo máximo de bienestar, de eficacia del organismo, buen humor, felicidad. Es la emoción de la afirmación personal.

La expresión espiritual de la alegría es la felicidad.

Sentimientos aprendidos, no naturales.

Constituyen la distorsión de los sentimientos naturales generan negatividad, destructividad, mal estar, mal sentir.

Generan fracaso, enfermedad y sufrimiento, fueron aprendidos por el niño antes de los 7 años, para responder al mandato de sus padres de suprimir o no sentir las emociones naturales.

Son sustitutos de las emociones sanas, ante la imposibilidad de sentir, el niño rebusca en su ambiente, ¿qué puedo sentir para sobrevivir en esta familia?, ¿qué sienten los mayores?

Estos sentimientos:

 

  • Constituyen el propósito, el “por qué” y el “para qué” del guión mental o argumento de vida, que no es otra cosa que la distorsión del placer, del deseo de la necesidad.
  • Impiden y sabotean toda conducta de cooperación e intimidad.
  • Producen enfermedad, fracaso y sufrimiento.
  • Generan adicción a la destructividad: fracaso, enfermedad, sufrimiento.
  • Frases como “Me siento mal o estoy mal” ocultan estos sentimientos.

 

Cuando sentimos estos sentimientos de malestar, responsabilizamos o culpamos a otro o al ambiente de lo que estamos sintiendo y negamos la responsabilidad propia.

Con ellos hemos creamos y reforzamos cuatro falacias o mentiras para las relaciones y la comunicación humanas, éstas son: “Yo puedo poner mal a otro”, “Yo puedo poner bien a otro”, “Otro me puede poner mal a mí”, “Otro me puede poner bien a mí”.

Mi maestro describió 28 sentimientos de malestar, él los llamó sentiguiones, sentimientos del guión mental o argumento de vida.

Para no sentir Miedo aprendimos:Agresividad, Prepotencia, Audacia, Hostilidad.

Para no sentir Seguridad aprendimos: Confusión, Desesperación, Impotencia, Falso miedo, Ansiedad, Angustia, Invaloración, Inadecuación, Inseguridad, Preocupación.

Para no sentir ira aprendimos: Odio y depresión.

Para no sentir Amor aprendimos: Prepotencia, Rencor, Celos, Soledad, Rivalidad, Hostilidad, Lastima, Venganza.

Para no sentir Tristeza aprendimos: Resentimiento, impotencia, Falso triunfo, Falsa alegría.

Para no sentir Alegría aprendimos: Culpa, Envidia, Falsa Tristeza, etc.

Para no sentir ninguno de nuestros sentimientos naturales aprendimos la indiferencia.

Transmutar sentimientos aprendidos en sentimientos naturales.

Esto es retornar a nuestro diseño original, el espíritu de la creación para nuestra especie.

Ampliar nuestra consciencia desde lo que sentimos, reconocer los sentimientos del guión que no son más que las distorsiones sentimentales que hemos creado y aprendido a través de nuestra historia para sobrevivir.

Esos sentimientos están en nuestro inconsciente y es necesario que los hagamos conscientes para que develando su intención positiva (reprimir un sentimiento natural por el cual fuimos rechazados) asumamos aquí y ahora nuestra responsabilidad con nuestro bienestar y dejemos ver nuestros sentimientos reales y con ellos nuestro ser real. De ahí la importancia de hacer consciente lo inconsciente.

Este proceso tiene que realizarse cabal y conscientemente por cada individuo de nuestra especie, cada uno de nosotros tiene que arriesgarse a develar su ser, a enfrentar sus más destructivos sentimientos para que uno a uno logremos acercarnos a la imagen y semejanza de la creación. Y me pregunto ¿Qué eliges sentir ahora? ¿Qué piensas de mi propuesta? ¿Qué sientes ahora?

Ricardo Ros – Cómo dejar de fumar en un día


Si estás leyendo este texto es porque tienes el deseo de dejar el tabaco y necesitas unas instrucciones para poder hacerlo sin pasarlo mal. Es muy importante esta idea: generalmente has oído decir que dejar de fumar es un proceso duro y doloroso. No tiene por qué serlo si sigues las instrucciones que te voy a dar y aceptas las herramientas que te voy a proporcionar.

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2 Comentarios

  • Hola Camilo, tienes razón es un tema del que queda mucho por hablar, explora mi sitio web y sigue sintiendo, pensando y moviendo este tema descubriendo tus sentimientos y ocupándote de transformar los que no te hacen bien. Gracias por tu comentario. Bendiciones.

  • Estos temas son bastante apasionantes y con está lectura no se logra un total entendimiento del tema como uno quiserá.
    Ojalá encontrara el texto donde se pueda ampliar este tema

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