Sufrir inútilmente

Foto: Levin(LCC)

Por Nancy Blasi

Con este título no quiero hacer creer a la gente que ante la muerte de un familiar, una catástrofe de magnitudes impensables, un accidente grave o una grave enfermedad no vayamos a tener un sentimiento completamente natural y lógico de sufrimiento, pero lo que quiero evitar es que este tipo de situaciones en un momento concreto de nuestras vidas nos haga hundirnos en el pozo más profundo y oscuro de forma indeterminada.

Con esto no quiero decir que debamos convertirnos en duras rocas que nos impidan sufrir con lo que ocurre a nuestro alrededor. Lo que quiero decir es que la sensibilidad no significa sufrir y sufrir sin remedio alguno, sensibilidad significa tener la capacidad para ponerse en el lugar del otro, para emocionarse ante la sonrisa de un niño, etc. pero no significa dejar de hacer frente a los malos momentos y hundirse definitivamente.

A esta capacidad yo le llamo inteligencia emocional, desde mi punto de vista no tiene otro nombre.

Muchas personas presumen de tener una sensibilidad absoluta, pero yo creo que se trata de una sensibilidad mal entendida,


El niño que iba a resolver los problemas del universo

Ricardo Ros – El niño que iba a resolver los problemas del universo

Es fácil soñar. Para poder modificar algo primero hay que reconocer que existe. Para poder modificar la realidad, primero tenemos que centrarnos en la realidad. Si negamos la realidad nunca vamos a poder cambiarla. Puedes soñar, pero si no trabajas en contacto con la realidad, la realidad te superará y te absorberá. No estar bien psicológicamente significa no saber distinguir entre nuestros sueños y la realidad. Tienes que soñar, pero es necesario que sepas que eso no es la realidad, es sólo un sueño, un deseo, una fantasía, una ilusión. Por un lado está la imaginación, y por otro lado está la realidad.

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ya que no les hace más que sufrir y ahondar sobre la misma herida de una forma continuada y sin beneficio alguno.

Hay personas que cuando alcanzan la madurez se percatan de que no han sabido vivir la vida sabiamente y entonces llegan las lamentaciones. ¿Por qué aprender cuanto antes y hacer de la vida un camino cada vez más sencillo por todo lo que vamos recolectando con el paso de los años?

De todo esto aprendemos que lo realmente determinante en esta vida no son los propios acontecimientos sino los pensamientos que hacemos de ellos. Sin lugar a dudas son nuestros propios pensamientos los responsables de nuestras emociones.

Desde siempre hemos considerado que lo más inteligente es aprender a afrontar lo que se nos viene encima intentando que el mal sea lo menor posible en el caso de que sea algo negativo e intentando sacarle el mayor partido posible en el caso de que se trate de algo positivo.

Podemos ser felices o infelices dependiendo de dónde coloquemos nuestro cerebro.

Pondré un ejemplo: nos reunimos los compañeros de trabajo para escuchar la bienvenida que tiene que darnos el nuevo gerente de la empresa y tras media hora de presentación desaparece para dedicarse a otros asuntos. En ese momento todos hacemos un corrillo para comentar nuestras impresiones y las opiniones que encontramos son muy dispares desde el empleado que duda de la capacidad del nuevo gerente, pasando por el que se muestra entusiasmado ante este nuevo reto o el que todavía no se he hecho una clara idea sobre este nuevo momento.

De esto se deduce que ante unas mismas palabras y mismos hechos cada uno de nosotros ha tenido un diálogo interno muy personal que le ha llevado a tener un sentimiento de emoción, miedo o incluso cautela.

Todos esos comentarios que nos hemos ido diciendo a lo largo de la reunión nos han llevado a tener unas emociones u otras.

Por lo tanto dejémonos de tonterías, que nos sintamos bien o mal dependerá fundamentalmente de lo que nos digamos al respecto de lo que sucede. Por lo que deducimos que si aprendemos a controlar nuestros propios pensamientos conseguiremos controlar nuestra propia vida.

Stop a la Agorafobia

Ricardo Ros – Stop a la Agorafobia
Segunda Edición

¿Qué es la agorafobia?
– ansiedad cuando te encuentras en lugares o situaciones en los que es difícil escapar si ocurre algo (o te resulta embarazoso).
– miedo a tener una Crisis de Pánico y crees que no vas a tener posibilidad de recibir ayuda.
– miedo a estar solo fuera de casa, a mezclarte con mucha gente, a hacer cola, a pasar por encima de un puente, por debajo de un túnel, subir a un ascensor, montarte en un avión, etc.


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