Padres eficaces

Foto: maestro joan yakkey(Licensed Under Creative Commons)

Foto: maestro joan yakkey(Licensed Under Creative Commons)

Por J.L.M.

Como seres humanos que somos tenemos problemas. Esto no hay que olvidarlo en el momento en que somos padres y tampoco hay que olvidar que nuestros hijos, al ser seres humanos también los tienen. Esos problemas incluyen las necesidades básicas que en unas ocasiones resolvemos de manera correcta y en otras no. El secreto de ser un buen padre reside en el hecho de llegar a una comunicación correcta con el hijo para así solucionar juntos los problemas. Para llegar a esa correcta comunicación hay que seguir las siguientes tres técnicas.

1. Escuchar
Lo principal a la hora de hablar de la escucha es que hay que recordar escuchar a los niños igual que a los adultos. Para llegar a una correcta escucha de los hijos hay tres estrategias que se pueden seguir.

  • Descodificar adecuadamente sus sentimientos
  • Utilizar frases afirmativas simples
  • Escuchar activamente

2. Expresarse
Para que al expresarte llegues a una eficaz comunicación con tus hijos hay una serie de principios básicos a seguir:

  • Exactitud. Hay que expresar deseos y sentimientos de manera concreta.
  • Inmediatez. Las reacciones que nos producen las distintas actitudes o actuaciones de nuestros hijos hay que comunicárselas en ese mismo momento.
  • No juzgar. Hay que evitar el juicio negativo porque puede influir en la percepción que tenga de sí mismo. Para no llegar a esto se pueden decir las cosas de tres maneras: 1) omitir la palabra “tú” al describir un problema, 2) informar sobre el problema sin decir claramente que existe y 3) decir el mensaje en una sola palabra.
  • Coherencia. Lo que se busca es que los hijos experimenten las consecuencias del portase mal. Una vez que han hecho algo mal habiendo sido advertidos que el hacerlo mal tendría consecuencias negativas hay que mantenerles el castigo porque si no se cumple esa advertencia en próximas ocasiones lo seguirán haciendo mal sin importarles las consecuencias. También hay que ser coherente cuando hacen algo bien y felicitarles por ello.
  • Revelación. Hay que poner los límites a los hijos dentro de los sentimientos y necesidades de los padres y de esta manera para ellos tendrán más sentido y verán a sus padres como personas reales. La clave está en la utilización de mensajes “yo” en lugar de “tú”.
  • Congruencia. Tiene que existir congruencia entre los mensajes, las expresiones y gestos del cuerpo, las acciones y el tono de la voz.

3. Resolver problemas juntos
Los métodos para resolver los problemas pueden ser:

  • Autoritario: El padre como jefe pone las reglas y aunque parece fácil no suele funcionar ya que los hijos acaban volviéndose contra él en la adolescencia. Es recomendable para situaciones de emergencia
  • Permisivo: Si se utiliza este método el hijo acaba saliéndose con la suya.
  • Cooperativo: Él más eficaz ya que se encuentra a medio camino entre los dos anteriores.

A la hora de resolver los problemas juntos, se siguen los siguientes seis pasos:

  1. Identificar y definir el conflicto. Para ello elegimos un momento en el que los niños estén disponibles y les decimos con claridad que es lo que ocurre, que hay un problema y que hay que resolverlo. Recordar el utilizar los mensajes “yo” en lugar de “tú” y escuchar activamente. Hay que dejar claro que se busca una solución que convenga a las dos partes.
  2. Exponer posibles soluciones. Dejando primero a los niños, todos van diciendo las soluciones que se les ocurren. Importa la variedad por lo que se aceptarán todas las soluciones sin juzgarlas. No hay que olvidar escribirlas para recordarlas a la hora de evaluar
  3. Evaluar las soluciones. En este momento es cuando se juzgan las posibilidades y se desechan las que por cualquier motivo no satisfagan a cualquiera de las personas.
  4. Elegir la mejor solución. La mejor solución será la más aceptable para las dos partes. Hay que tener en cuenta que nadie se sienta obligado a aceptarla y que todos se obligan a cumplirla. No hay que dejar de lado los castigos que se impondrán si alguien la incumple o si alguien rompe el acuerdo.
  5. Poner en práctica la decisión. Se llega a un acuerdo sobre quién tiene que hacer qué, cuándo, dónde, cómo y bajo qué condiciones y se lleva la práctica.
  6. Evaluar los resultados. Hay que evaluar porqué no todas las soluciones que se toman son las correctas. Hay que comprobar si todos están de acuerdo con la marcha de la solución, si está funcionando para todos. Si no es así se volverá al paso de exponer posibles soluciones.

No hay que olvidar que en ocasione hay problemas que pertenecen únicamente a los hijos y hay que dejarles que ellos mismos sean los que los solucionen. De lo contrario se puede llegar a un conflicto sin fin entre padres e hijos.


Musica para que jueguen los niños

CD MÚSICA PARA QUE JUEGUEN LOS NIÑOS

Ritmo, compás, melodías. Todas las investigaciones actuales hacen especial hincapié en la vital importancia que tienen las tempranas experiencias del niño, a través sobre todo del juego y de la música para su desarrollo intelectual, motriz y social..

Más información

Etiquetas:, ,

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies