Preguntas y respuestas sobre ..|18 junio, 2008 0:00

Nueva Perspectiva sobre los Movimientos Oculares Espontáneos

Así como nuestro cerebro se representa el mundo en términos visuales, auditivos, y kinestésicos (sensaciones), nuestra mente también elabora aquello que llamamos pensar, recordar, innovar, emocionar, etc, en relación a aquello que vemos, oímos y sentimos. Para acceder a esta información sensorial tenemos unos movimientos tan automáticos como precisos en los ojos: estos e mueven en diversas direcciones no siempre sólo para ver lo que hay fuera, sino para encontrar la información sensorial interna que nos permita realizar la actividad mental pertinente a cada situación.

Cuando John Grinder y Richard Bandler publicaron en 1980 “Frogs into Princes” (De Sapos a Príncipes), creo que no imaginaron el impacto que tendría en la mente de Ernesto Toro-Lira el hallazgo de este patrón de movimientos oculares. Saliendo de personalismos, sé que mucha gente también encontró bastante interesante este patrón ocular.

Hace 8 años Richard Bandler, durante una conferencia, reveló que dicho patrón de movimientos oculares que figuran en tantos libros de PNL es “el patrón de movimientos oculares de Richard Bandler y no necesariamente de algún otro”. Comentario que, calza con precisión con mi experiencia.

Con el paso de los años descubrí que cada persona elabora sus propios movimientos oculares para representarse lo más valioso de su experiencia mental a su propia manera y no necesariamente encaja con el esquema tan conocido de Bandler. Por ejemplo, hay personas que construyen sus imágenes interiores al llevar los ojos hacia abajo. Otras personas pueden sentir sus sensaciones y sentimientos llevando los ojos para arriba. En el proceso de generar convicciones, cada persona mueve los ojos de una determinada manera y los deja quietos en un determinado lugar. Cuando una persona está generando un estado de trance, los ojos también suelen quedarse estáticos en un sitio puntual. Incluso, en procesos tan simples como el “recordar” hay personas diestras que recuerdan visualmente mientras llevan los ojos arriba a la derecha (nótese la inversión dentro del esquema).

Por supuesto la primera regla para saber que hace una persona internamente es: PREGUNTAR que pasa dentro de su mente, al mover sus ojos de dicha manera. Y la segunda tan o más importante es el discriminar SI NECESITO SABER DICHA INFORMACIÓN o si por el contrario carece de importancia. En otras palabras: podemos encontrar una innumerable cantidad de patrones oculares pertenecientes sólo a la idiosincrasia mental de las personas observadas.

Sin embargo cuando es importante encontrar cómo una persona elabora sus propias convicciones que guían su realidad, puede ser útil atender a esto detalles. Al igual que descubrir como hace una persona para generar un estado de trance hipnótico, alta motivación y entusiasmo, seguridad al decidir, etc.

Del insomnio al “somnio”

Una de las dificultades que aqueja a nuestra cultura es la tensión nerviosa, fruto de los ritmos estresantes de la vida cotidiana. Como respuestas a tanta diversidad de impactos que llagan del exterior, nuestro cerebro tiende a hiper activarse y la mente tiende a alterarse. Una de las alteraciones frecuentes suelen mostrarse al dormir, o al intentar dormir.

Muchas personas tienden a realizar algunos rituales antes de poder conciliar el sueño. Leer alguna novela, ver la televisión, tomarse un baño, etc. Suelen ser actividades que, al ser relajantes, hacen que el ritmo interno disminuya. Y esto viene muy bien para poder dormir. Pero en ocasiones y debido a problemas cotidianos, nos preocupamos y nos llegamos a tensar demasiado. Tensión que al intentar dormir toman forma de ideas que no paran de llegar a la mente.

El insomnio es la dificultad para conciliar el sueño. Cuando nos encontramos en este estado hacemos demasiadas cosas con nuestra cabeza. Traemos imágenes vívidas de la preocupación, quizá nos decimos que “tenemos que dormir y descansar”, nuestros músculos se tensan, nuestra imágenes y audiciones se aceleran al mismo tiempo que cada vez nos cuesta más dormir. Entramos en un círculo vicioso de demasiada actividad mental. Sí, el insomnio es un estado mental desagradable y es señal de tensión emocional o ansiedad.

Uno puede intentar hacer muchas cosas: puede sentir la respiración y relajarse, puede tratar de detener aquellas imágenes, hablarse más lentamente, sentir la suavidad de las sábanas y el calor del edredón, etc. En otras palabras hacer mas cosa con la mente. ¿Acaso no estábamos haciendo demasiado ya? Si sin querer ya hacíamos mucho, ¿es necesario hacer más para luchar contra el insomnio? No se apaga el fuego con el fuego.

Un día, al estar tumbado en mi sofá, encontré algo muy interesante dentro de mi propia experiencia. Estaba a punto de quedarme plenamente dormido durante la hora de una maravillosa siesta de fin de semana. Estaba en el estado que podríamos llamar de “semidormido”. Empezaron a llegar imágenes oníricas y sentí que me deslizaba muy profundamente dentro de un rico sueño. En ese momento, sin saber cómo o porqué, presté atención a la posición exacta de mis ojos dentro de la cavidad ocular y con los párpados cerrados. Y memoricé dicha posición ocular. Luego me dormí. Después de despertar, observé este curioso fenómeno semi onírico: mis ojos estuvieron quietos y estáticos en un punto determinado al empezar a llegar imágenes pre-sueño.

Después de cierto tiempo al finalizar un curso por la noche, tengo que reconocer que estaba algo sobreexcitado. El conciliar el sueño no fue muy fácil. Recordé en ese momento aquella posición de mis ojos. Decidí no hacer nada mas con mi mente que el dejar los ojos en aquella posición. Dejé de decirme cosas, de moverme en la cama, de pensar en los resultados del curso que impartí, etc. Mi intención quedó focalizada exclusivamente en dejar los ojos ahí. Y eso es lo último que recuerdo. A la mañana siguiente desperté muy descansado. Cosa que volví a experimentar en algunas ocasiones más.

Al encontrarme con este fenómeno, la relación entre posición de ojos y el entrar en sueño profundo, decidí que algunas personas que atiendo podían beneficiarse también. Especialmente aquellos que por estrés o ansiedad les cuesta dormir.

Veamos un fragmento de sesión realizada a una persona que padecí de insomnio. Fue realizada hace algunos meses. Se trata de una trascripción literal. Luego, comentaremos algunas ideas relevantes generalizables a cualquier intervención con personas que necesiten conciliar el sueño más rápidamente.

Ernesto: Sé que tienes ciertas dificultades al dormir. Que te cuesta dormir.
Sujeto: Sí, no puedo dormir. Pasan las horas y yo por mucho que lo intento no puedo.

E: Muchas personas al intentar dormir hacen, sin querer, demasiadas cosas. Traen imágenes a su mente, se dicen cosas como, “mañana tengo que despertarme pronto, tengo que dormir”, y se tensan mientras pasa el tiempo sin lograr conciliar el sueño. A todas las personas que les cuesta dormir, les ocurre algo parecido: demasiada actividad mental muchas veces fuera de control.

S: Sí, eso es lo que me ocurre. No sé como…

E: No sabes cómo parar todo eso. Y lo intentas… y lo intentas… y no lo consigues… Y tú sabes… y todos sabemos… que al hacer más de lo mismo… solemos tener los mismo resultados… (cambiando inflexiones en la voz para lograr otro estado de consciencia). Y… mientras más cosas haces en tu mente… mas cuesta dormir… y mientras más luchas por lograrlo… menos lo consigues… ¿cómo haces para entrar en sueño profundo? (con gestos y voz muy congruentes y firmes).

S: … (se mantiene en silencio por algunos segundos mientras rápidamente mueve los ojos y los detienen en un lugar)… no sé.

E: Muy bien… ahora quiero que mires este dedo (mostrando el índice derecho)… muy atentamente… y lo vas a seguir con el movimiento de tus ojos … y lo llevaremos juntos a una ubicación muy particular… los llevamos aquí (mueve el dedo y los ojos lo siguen)… quiero que recuerdes con mucha precisión… puedes sentir muy bien el lugar en el que se encuentran ahora… y memorizas esta posición… ¿lo sabes ya donde están?

S: Sí.

E: Muy bién… ahora podrías mirar para otro lado. Bien. ¿Podrías llevar tus ojos hacia aquella posición que memorizaste? (el sujeto lo hace con precisión). Muy bien. Ahora mira hacia otro lado distinto. Y ahora, vuele a llevar los ojos hacia aquella posición determinada (el sujeto lo hace). Muy bien. Eso es todo.

La sesión finalizó con la explicación del motivo por el cual es importante esa posición ocular. Con la sugerencia que cuando necesite dormir, toda su atención consciente a de centrarse en poner y mantener sus ojos precisamente ahí. Tarde lo que tarde, sin hacer mas nada sólo dejar los ojos ahí. Y que cada vez que lo necesite “sus ojos le harán dormir”.

Es muy importante a resaltar la congruencia al hacer la pregunta. Cuando a cualquier persona se le pregunta temas respecto al cómo elabora su mundo interno en algún sentido concreto, la persona realizará una serie de conductas inconscientes antes de responder. Si, por ejemplo, se le pregunta, “¿cómo haces para ser tan creativo?”, o ¿cómo piensas al tomar una decisión?, o ¿cómo haces para entrar en sueño profundo?, antes de responder “no sé”, o “no entiendo”, (verbalizaciones conscientes) hará una serie de conductas inconscientes y los movimientos oculares espontáneos es una de estas conductas. Pero, hay que decirlo con CONGRUENCIA: es decir transmitirla con la suficiente fuerza e intención que le haga responder. Así esta herramienta se hace tan simple como eficiente.

Por ser pautas de respuestas inconscientes, cuando la persona detuvo sus ojos en un punto concreto que representa su manera de entrar en sueño profundo, al evocar dicha posición ocular posteriormente, su inconsciente le guiará a encontrar ese estado onírico.

Cuando es el lector el que necesita encontrar su propia posición ocular, lo que necesita es un ejercicio de auto observación. Tal como el autor de este breve artículo hizo, cualquier puede observarse en un estado de somnolencia en el momento justo antes de dormir.

Sé que la capacidad de entrar en sueño profundo es uno de los talentos de nuestra propia sabiduría inconsciente. Es un actividad tan natural como espontánea. También todos somos capaces de reconocer el hecho de que, a veces el dormir cuesta, sea por tensiones, preocupaciones de la vida cotidiana, estrés, etc. Cuando se dan estas segundas circunstancias la alternativa más frecuente es recurrir a psicofármacos (somníferos). El patrón ocular del sueño es una alternativa más (que carece de efectos secundarios). Por mi experiencia, es una alternativa bastante efectiva.

“El milagro de la consciencia es la capacidad de encontrar soluciones simples ante problemas aparentemente complejos”
(Albert Einstein)

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