El mundo desde la perspectiva de un niño

drawPor Susana Ramirez

El mundo visto desde la perspectiva de un niño no tiene nada que ver con el mundo visto desde la perspectiva de un adulto. Y para demostrar que esto es así vamos a enumerar una serie de características muy afines especialmente a los niños. Los niños generalmente tienen un lenguaje muy directo, para ellos no existen las indirectas, ni las sutilezas, ni por supuesto las implicaciones que eso conlleva. Por supuesto no son capaces de ver las necesidades de los demás a no ser que sea algo muy claro y evidente, solamente captan las suyas.

Los niños generalmente manifiestan lo que quieren y esperan a que se lo den, por supuesto generalmente sin pronunciar la palabra gracias. Sus derechos están por encima de los de los demás y por eso piensan que merecen todo, así que simplemente lo verbalizan y les debe ser dado o concedido.

No es algo que planeen, simplemente lo hacen, no hay premeditación que les haga creer a ciencia cierta que son manipuladores. Tienen algo muy positivo hasta cierto modo, que viven el ahora sin acordarse del ayer ni pensar en el mañana. Las cosas se viven ahora, lo de ayer ya es pasado y lo de mañana está todavía por llegar.

Viven la vida a otro ritmo y no son conscientes del tiempo que lleva hacer las cosas. No son conscientes del tiempo ni de los pasos que se deban das para conseguir las cosas.

Cuando pierden objetos no les preocupa o se dan cuenta hasta que vuelven a necesitarlos, es entonces cuando se dan cuenta de su pérdida. Sus objetos personales simplemente no forman parte de él.

En cierto modo nosotros somos un misterio para ellos, y ellos un misterio para nosotros. Cuando nos pide explicaciones sobre por qué estamos disgustados no es que se esté haciendo el despistado, es que muchas veces no entiende que sus actos tienen consecuencias y por eso se muestran ajenos a nuestras reacciones. No saben qué es sentirse culpables ni mucho menos mantener ese sentimiento en el tiempo, para ellos todo pasa y todo se olvida.

Para un niño pequeño resulta imposible ponerse en el lugar del otro. Y cuando les damos a elegir entre distintas alternativas pensando que elegirá la que nosotros queremos al mirar por si mismo elegirá la que él cree que le beneficia más, sin pensar más allá de nada.

No suelen actuar para hacernos sentir bien, sino que actúan por impulsos y propios intereses. No sabe que si toma un camino u otro nos puede hacer sentir mejor o peor en consecuencia.

Son totalmente impredecibles y nunca terminan de sorprendernos. Pueden olvidarse de hacer algo, por ejemplo comer, cuando otra cosa les llama la atención. Pero cuando se aburren de eso querrá volver a lo que estaba antes, como si cada cosa no tuviera su momento.

No son rencorosos y enseguida olvidan el altercado que han tenido entorno a un juguete con otro compañero. En consecuencia saben perdonar rápidamente ya que todo lo olvidan enseguida. Son cándidos e inocentes. No saben lo que es la maldad y por eso no utilizan artimañas de ningún tipo.

Stop a la Agorafobia

Ricardo Ros – Stop a la Agorafobia

Segunda Edición

¿Qué es la agorafobia?
– ansiedad cuando te encuentras en lugares o situaciones en los que es difícil escapar si ocurre algo (o te resulta embarazoso).
– miedo a tener una Crisis de Pánico y crees que no vas a tener posibilidad de recibir ayuda.
– miedo a estar solo fuera de casa, a mezclarte con mucha gente, a hacer cola, a pasar por encima de un puente, por debajo de un túnel, subir a un ascensor, montarte en un avión, etc.

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