Miedo escénico

Por Ian Stafford

Todas las personas que han tenido que enfrentarse a una situación en la que debían enfrentarse al juicio de un público, de un auditorio, de un pabellón deportivo, etc… han tenido que sufrir lo que se dado en denominar “miedo escénico”.

Este término fue puesto de moda, no hace muchos años, por el directivo del Real Madrid Jorge Valdano cuando aludía al miedo que provocaba en otros equipos el tener que jugar contra el equipo anfitrión en el estadio Santiago Bernabeu.

Según Valdano los equipos que acudían al Bernabeu se sentían abrumados por la responsabilidad de jugar en un escenario tan mítico para todo futbolista, contra un equipo que siempre se crecía ante una afición completamente identificada con su equipo y extraordinariamente animosa.

Los equipos rivales se veían entonces tan presionados por todo lo que les rodeaba que sus movimientos dejaban de ser efectivos, sus mentes se agarrotaban, cometían errores que nunca antes se hubieran podido imaginar y sucumbían ante la fuerza del rival, aumentada por el apoyo de su hinchada.

Los equipos que acudían al Bernabeu, según Valdano, sucumbían ante “el miedo escénico” y frecuentemente salían derrotados del estadio.

Este pánico que agarrota y que no nos deja actuar con la debida pericia, atenaza a toda clase de profesionales: futbolistas, toreros, actores, cantantes, políticos, periodistas, pero también a directivos de cualquier empresa o guardias de circulación.

Nadie que ejerce su profesión ante un público está libre de ese miedo escénico.

Pero ¿por qué tenemos tanto miedo al público? ¿Tanto miedo tenemos a hacer el ridículo de manera escandalosa? Al fin al cabo las probabilidades de un actor a quedarse “en blanco”o las de un político a resbalar sobre el estrado son más bien escasas y posiblemente en esos casos extremos también sabrían salir airosos con el beneplácito del auditorio que comprenderían inmediatamente su zozobra.

¿Qué es concretamente lo que nos da tanto miedo? Seguramente nuestros miedos no son bastante difusos, nada claros. ¿Qué es lo que realmente nos pone tan nerviosos? ¿Qué es lo que tememos? ¿Qué es lo peor que nos podría suceder?

Lo que realmente nos paraliza y nos acompleja es no estar a la altura de las expectativas que los demás han depositado en nosotros, decepcionar, sobre todo, a nuestros seres queridos. ¿Pero no son ellos precisamente los más benévolos con nosotros?

Aunque logremos imaginar lo peor que nos puede suceder al enfrentarnos al juicio de un público, siendo lo más concretos posibles, al final tendremos que llegar a la conclusión de que no dejan de ser nimiedades, poco importantes…

El miedo del actor a quedarse en blanco pocas veces se produce y cuando esto sucede la propia profesionalidad del artista hace que esto ni se note.

Pensemos por un momento, ¿Cuántas obras de teatro hemos visto en nuestra vida y cuantas veces hemos observado un “fallo” de este tipo? ¿Una? ¿Ninguna? ¿Y si realmente recordamos alguna de estas escenas no guardamos en todo caso ese recuerdo como algo muy especial y al actor que lo protagonizó no lo hacemos con cariño?

Hace unos años Pavarotti y Julio Iglesias coincidieron en un ensayo para un concierto. Las televisiones de medio mundo recogieron el encuentro de los dos divos que decidieron ensayar algunos compases al unísono, y efectivamente el temido “gallo” no tardé en aparecer. Lejos de amilanarse, Julio Iglesias decidió volver a repetir el dúo y de nuevo volvió a fallar. “Será mejor que lo dejemos para el concierto- dijo con una sonrisa-.”

A partir de ese momento, a mucha gente Julio Iglesias comenzó a caerle mejor.

Stop a la Agorafobia

Ricardo Ros – Stop a la Agorafobia

Segunda Edición

¿Qué es la agorafobia?
– ansiedad cuando te encuentras en lugares o situaciones en los que es difícil escapar si ocurre algo (o te resulta embarazoso).
– miedo a tener una Crisis de Pánico y crees que no vas a tener posibilidad de recibir ayuda.
– miedo a estar solo fuera de casa, a mezclarte con mucha gente, a hacer cola, a pasar por encima de un puente, por debajo de un túnel, subir a un ascensor, montarte en un avión, etc.

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4 Comentarios

  • comparto con diego que sería interesantisimo concocer técnicas para enfrentarnos a esos miedos escenicos

  • Es parte del ego, el miedo escénico.

  • Sería bueno conocer técnicas para evitar ese miedo escénico, el mismo que en algunas personas se transforma en pánico escénico. De lo que he visto es que a la gente que pasa por esto, por lo general se le pone la mente en blanco, otras veces tartamudea un poco o hace gestos con las manos.

  • Qué curioso, miren que podemos tener miedo a las enfermedades, a coger el coche, miedo a las alturas, miedo a que ocurra alguna desgracia, pero que además tengamos miedo a exponer, actuar o hablar frente al público… Enhorabuena por la nueva página.

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