Los traumas

Foto: Richard Morris(LCC)

Por Pedro Castro

Las causas que pueden llevar a una persona a sufrir cualquier tipo de trauma son muy variadas, ya que encontramos personas traumatizadas por haber sido agredidas o haber sido testigo directo de una agresión física. Por haber vivido un desastre natural, o por algún tipo de accidente de coche o de cualquier otro tipo.

El trauma es algo que no tiene por qué suponer un lastre perpetuo, ya que se puede llegar a curar si ponemos los medios adecuados.

Ante cualquier tipo de trauma la mente se altera profundamente, pero no es la única, ya que lo que afecta a nuestra mente, influye también en nuestro cuerpo. Así, ante una situación de tensión, se pone alerta, y ante una situación de terror, se puede quedar inmóvil.

El trauma que afecta a un miembro de la familia puede llegar incluso a afectar a otra generación de esa misma familia si no se ataca el problema con suficiente seriedad. Es necesario tomárselo en serio para evitar su propagación.

El choque traumático ocurre cuando experimentamos sucesos que representan una amenaza potencial a nuestra vida y que trastornan nuestra capacidad de responder efectivamente.

Los hechos que pueden llegar a generarnos un trauma son aquellos acontecimientos inquietantes que van más allá de las experiencias humanas habituales. Además son situaciones tan perturbadoras que afectarían, de una forma u otra, a casi cualquier persona.

Al contrario de cómo actuaría un animal salvaje, en el caso de los seres humanos, no resulta sencillo resolver el dilema cuando nos sentimos amenazados. La duda que nos surge va desde la idea de luchar o enfrentarnos a la amenaza, o por otra parte tratar de huir.

Ante una amenaza, los seres humanos tenemos esa capacidad innata de responder y reflexionar, y así mismo somos capaces de curar heridas que pensábamos incapaces de olvidar o superar.

Algunos de los síntomas más comunes entre las personas que sufren algún tipo de trauma son: ansiedad, insomnio, depresión, imágenes retrospectivas e incluso comportamientos destructivos repetitivos.

Aunque también es cierto que no se puede generalizar, ya que las consecuencias de sufrir un trauma pueden ser muy amplias y variadas, e incluso pueden permanecer ocultos ante nuestros ojos durante mucho tiempo.

Hoy en día casi todo el mundo ha vivido una situación un tanto extrema (ya sea por la muerte prematura de un ser querido, por maltrato de algún tipo, accidente grave, presenciar la muerte o lesión grave de otra persona etc.); sin embargo no a todos nos afecta de la misma manera.

Hay gente a la que una situación de este tipo puede llegar a marcar muy claramente, mientras que a otros no les creará ningún tipo de estrés postraumático.

No debemos olvidar que el ser humano es un animal único, con una capacidad instintiva para sanar y de una mente capaz de aprovechar esta capacidad innata. Es por ello que todos nuestros esfuerzos deberán ir encaminados a sanar, o por lo menos mejorar, esa situación que nos impide continuar con nuestra vida.

 

Stop a la Agorafobia

Ricardo Ros – Stop a la Agorafobia
Segunda Edición

¿Qué es la agorafobia?
– ansiedad cuando te encuentras en lugares o situaciones en los que es difícil escapar si ocurre algo (o te resulta embarazoso).
– miedo a tener una Crisis de Pánico y crees que no vas a tener posibilidad de recibir ayuda.
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