Recordar

Foto: Dean(LCC)

Por Ángeles Giner

En la memoria tenemos dos tipos de procesos involucrados: recordar (almacenar en la memoria) y recuperar (rescatarlo del depósito). Algunos recuerdos necesitan una recuperación prácticamente inmediata, mientras que otros necesitan un almacenamiento a largo plazo. Así relacionado con esto, podemos decir que nuestra capacidad para recordar es muy baja. Algunas investigaciones han demostrado que solamente llegamos a recordar la mitad de lo que escuchamos, inmediatamente después de escucharlo. Trascurrido un día ya solamente recordamos el 35% de la información retenida y si dejamos que transcurra un mes más ese porcentaje habrá bajado al 25%.

De tal modo que ante estos datos cobra especial importancia el hecho de que aquello que recordamos sea lo de especial importancia y que no hayamos retenido aquellas cosas que son secundarias.

Para conseguir esto lo que tenemos que hacer es tomarnos un tiempo para decidir qué cuestiones merecen la pena ser recordadas y cuáles no.

También es cierto que no todos memorizamos todo de la misma forma, cada hecho tiene una serie de rasgos que pueden facilitar o complicar el que sean recordados. Si esos acontecimientos tienen similitudes con algún otro que se ha vivido antes, resulta mucho más sencillo memorizarlos con un guión.

Ya que sabemos que muy probablemente suceda tal cosa u otra, digan una cosa u otra, hagan tal cosa y otra, etc.

Cuando tratamos de recordar algo, no se hace mediante una memorización mecánica, ni de repetir como un auténtico loro hasta que quede grabado en nuestra memoria lo que se dijo o se hizo ante X acontecimiento. Lo que se recuerda no son las palabras exactas del hablante, sino una reconstrucción de la esencia de lo que se dijo, una interpretación de los términos que se utilizaron, etc.

Si queremos recordar algo, lo que tenemos que hacer es estar fuertemente motivados para ello. Cuanto más trabajo cognitivo se invierta en aquello que deseamos recordar, con mayor seguridad quedará grabado y memorizado.

Recordar elementos aislados siempre es mucho más complicado, así que trate de recordarlos en relación a otros elementos que los rodean.

Por supuesto tenemos que tener en cuenta que ese material que estamos memorizando, en algún otro momento tendremos que recuperarlo, por lo tanto por ejemplo si se trata de algo muy abstracto es mejor que tratemos de memorizarlo de forma concreta, con algún ejemplo ilustrativo.

Así mismo como complemento a nuestra memoria, podemos optar por registrar aquello que queremos memorizar de forma escrita u oral. Piensa qué es más cómodo para usted y hágalo.

Stop a la Agorafobia

Ricardo Ros – Stop a la Agorafobia
Segunda Edición

¿Qué es la agorafobia?
– ansiedad cuando te encuentras en lugares o situaciones en los que es difícil escapar si ocurre algo (o te resulta embarazoso).
– miedo a tener una Crisis de Pánico y crees que no vas a tener posibilidad de recibir ayuda.
– miedo a estar solo fuera de casa, a mezclarte con mucha gente, a hacer cola, a pasar por encima de un puente, por debajo de un túnel, subir a un ascensor, montarte en un avión, etc.


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