Líderes formales y líderes informales


En ningún momento se establece expresamente que son líderes del grupo, pero… atraen la atención de sus pares y son quienes tienen “cierta” autoridad sobre los demás.

Este carisma que poseen los líderes naturales, puede ser empleado a favor de la organización (son los llamados líderes positivos), o también, empleado en provecho propio, beneficiando sus intereses personales (líderes negativos).

Cuando un líder formal es a la vez informal, se logra que el grupo de trabajo que está bajo su mando trabaje en forma eficiente, hay buenas relaciones interpersonales y el rendimiento de cada empleado es bueno.

Debemos tener en cuenta que los líderes informales son muy motivadores y cuando ocupan un lugar importante dentro del sistema, pueden llegar a ser Asertivos.

Es difícil encontrar un líder informal que a la vez sea líder formal.
Puesto que este tipo de personas, llegan a establecer lazos de amistad con sus subordinados, cosa que es negativa para el sistema.

En algunos casos generan en el grupo, cierto grado de confianza que a veces es mal entendida.

Además, siempre son los que representan a sus compañeros al momento de reclamos salariales o toman la iniciativa para representar a sus compañeros frente a los patronos para dialogar acerca de asuntos relativos a la seguridad laboral, beneficios sociales, etc.

En todos los grupos, sean de trabajo, estudio, deporte, etc, los líderes son importantes porque son quienes, con su actitud, van a determinar las características del grupo en su totalidad.

Es importante señalar, que en un grupo pueden existir mas de un líder. Y cuando cada uno de ellos sabe dar lugar al otro, el grupo fluye con naturalidad hacia el logro de sus objetivos.

Diferente es cuando existe, entre estos líderes, enfrentamientos por egocentrismo o competencia.

En ese caso se desvirtúa el accionar del grupo en su totalidad y aparece la desmotivación, la descoordinación y las relaciones interpersonales tienden a ser malas.

Son estas personas, entonces, quienes determinarán el futuro de la organización, el cumplimiento de lo planeado y el logro de las metas fijadas.

Es necesario por tanto, saber elegir el tipo de líder formal que ocupará cada lugar de jerarquía dentro de la organización.

También es pertinente estar alerta a la aparición de los líderes informales y motivarlos para que su carisma sirva a los intereses comunes y no a los personales.

Otros artículos de Daniel Sauchenco en ¡Chasquido!

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • Digg
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
Email
Print