Lenguaje y evolución

Por Ricardo Ros

La estrecha relación entre el lenguaje y pensamiento ha dado lugar a muchos, muchísimos artículos, libros y tratados. La interconexión entre ambas actividades nos parece tan evidente que se nos hace difícil la existencia de la una sin la otra.

El lenguaje proporcionó a la Humanidad una ventaja evolutiva frente a otras especies, que si bien tenían su propia manera de comunicarse nunca tuvieron la oportunidad de expresar la complejidad de su pensamiento al resto de sus congéneres.

La puesta en común de las experiencias individuales forjó “una inteligencia colectiva” que aún hoy es la base del perfeccionamiento técnico y científico del ser humano.

El resto de las especies (aún en el caso de las más inteligentes entre las que se cuentan los monos o los delfines que además cuentan un lenguaje propio, eso sí mucho más limitado que el humano) sólo pueden aprender a través de la observación e imitación de unos individuos a partir de los otros.

Además la experiencia de los individuos más evolucionados de cada especie se pierde con la muerte, ya que son incapaces de transmitir sus conocimientos a los demás de unas generaciones a las siguientes.

Esto no sucede con los seres humanos que aprovechan el lenguaje para compartir nuevas experiencias y organizar de manera mucho más precisa la vida en común. El lenguaje hizo posible la transmisión de la información de unos individuos a otros con una precisión inimaginable en cualquier otra especie. Además los seres humanos podían “heredar” conocimientos y experiencias de sus antecesores.

Además aprovechando su propia complejidad (la inexactitud del lenguaje que tanto ha dado que hablar, que hace que unos entiendan una misma palabra de diversas maneras, hasta en ocasiones opuestas) el lenguaje humano tiene en ello una ventaja esencial sobre el resto de los sistemas de comunicación que existen entre otros animales: favorece la creatividad.

Así es. Sin proponérselo una persona puede expresar ideas que ni siquiera había sospechado poseer, pues es el propio receptor el que entiende un mensaje nuevo que no existía en el ánimo del emisor.

Las palabras pueden transmitir ideas nuevas a las que el emisor pretendía expresar. En ocasiones, un mensaje impreciso puede ser mucho más estimulante para la creatividad de la otra persona pues genera expectativas e ideas nuevas que de otra forma nunca hubieran visto la luz.

Cada vez que hablamos con alguien comienza un proceso de intercambio de informaciones y de colaboración en el que se negocian significados y formas diversas de entender las cosas.

Sin embargo, el lenguaje no es único para todos los seres humanos, sino que los significantes que designan las cosas como las propias estructuras que lo conforman varían considerablemente de unas latitudes a otras. Son los idiomas, las lenguas.

Esto no sólo determina de manera directa las propias estructuras lingüísticas de quienes las hablan sino también las estructuras mentales e, incluso según muchos estudiosos de la materia, la propia concepción del mundo y por tanto de su manera para interactuar sobre él.

Y aquí llegamos al punto esencial de la cuestión, porque el lenguaje no tiene otro sentido que expresar la manera individual de pensar hacia los demás e intentar influir sobre ellos.

Por medio del lenguaje nuestro pensamiento puede actuar sobre el mundo que nos rodea e incluso intentar cambiarlo.

La comunicación es el fin último del lenguaje y del pensamiento humano. Sin comunicación nuestra propia vida carecería de sentido.

Por medio del lenguaje podemos transmitir nuestras experiencias y nuestras ideas con el fin de que las próximas generaciones también puedan aprovecharlas para seguir “evolucionando”.


Las ranas hacen CHOP


Ricardo Ros – Las ranas hacen CHOP Cómo conseguir mis objetivos

El cerebro humano está equipado con múltiples sistemas de pensamiento. Todos los seres humanos podemos utilizar todos los sistemas de pensamiento, no solo el lógico. Tener una inteligencia práctica supone hacer las cosas de forma deliberada para producir un efecto. La inteligencia es una herramienta que sirve para ser usada de forma práctica. Hay muchas personas con un alto grado de inteligencia (Cociente Intelectual elevado), que no saben desenvolverse en la vida. Hay muchas personas con cualquier grado de Cociente Intelectual, incluso bajo, que saben resolver las cuestiones que se presentan en su vida. En eso consiste la inteligencia práctica. La Inteligencia práctica se puede aprender. Basta con saber sus secretos. CHOP: Comenzar, Hacer, Observar, Pensar. Esta es la base de la inteligencia práctica.
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