La vendedora del año

Foto: John Curzon(Licensed Under Creative Commons)

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Metáforas

Andrea, se puso en pie al oír su nombre  y empezó a recorrer el angosto laberinto de mesas y sillas que conducía hasta el estrado, sorteando en su camino, con graciosos saltitos, los intentos de zancadilla  de las incontroladas extremidades inferiores de más de un malintencionado comensal, y a un orondo camarero que, para facilitar su paso, a la vez que elevaba casi hasta el techo su repleta bandeja de licores y vasos relucientes, como si se tratase de una antorcha olímpica, encogía su prominente barriga, sin poder evitar que sus enormes posaderas  impactasen en el delicado rostro de una  señorita muy fina, que estaba sentada en una de las mesitas cercanas al pasillo.

Así, poco a poco, flotando en una nube de aplausos, seguramente falsos, Andrea fue avanzando por la complicada senda del Salón Princesa hasta llegar a su destino, procurando aumentar hasta la exageración el contoneo de su cuerpo, conforme iba sintiendo que el número de miradas y “cuchicheos” aumentaba a su espalda.

El Director General de la Editorial Phaladin pronunció un acertadísimo discurso de reconocimiento a los méritos de la empleada Andrea como la vendedora del año, seguido de una larga arenga dirigida al resto de empleados de la empresa, para que tomasen como ejemplo de productividad a la protagonista del acto.

La ceremonia termino con la entrega a la homenajeada de una medalla conmemorativa y un ramo de flores.

Al día siguiente, el Director General de la Editorial Phaladin, llamó a su despacho a la empleada Andrea. Esta, acudió apresurada al despacho de su Jefe. Se sentó enfrente de su mesa, cruzando sus largas piernas, mirándole con cara de interrogante, sin decir palabra, esperando que terminase su conversación telefónica.

Cuando éste terminó de hablar y colgó el auricular con la fuerza que caracteriza a los ejecutivos agresivos cuando cuelgan el teléfono, se percató de la presencia de la Sta. Andrea, cambiando, al instante, su cara de preocupación por la de un padre cariñoso, diciendo:

“Estoy muy orgulloso de ti, Andrea, porque has demostrado ser la vendedora más eficaz de la Empresa, sin necesidad de que nuestra íntima relación influyera en el resultado… ”

“Sí, pero.. es que me da la impresión que mis compañeros de trabajo sospechan algo de nosotros… me miran con recelo…”, empezó a decir ella.

“Yo creo en ti, pequeña Andrea y te quiero como a nadie”, le interrumpió él, “pero debemos mantener vivo nuestro secreto, porque de lo contrario, nadie creería que tus éxitos profesionales se deben únicamente a tu propio esfuerzo. Y no debe preocuparte lo que tus compañeros piensen de nosotros, porque los humanos somos propensos a juzgar a los demás a la ligera basándonos en meras suposiciones, en apariencias, llegando frecuentemente a conclusiones equivocadas, pero, por favor, cariño mío, te ruego que el año que viene no te sientes en mis rodillas para recoger el premio.”

“Lo tendré en cuenta, papá.”

Stop a la Agorafobia

Ricardo Ros – Stop a la Agorafobia

Segunda Edición

¿Qué es la agorafobia?
– ansiedad cuando te encuentras en lugares o situaciones en los que es difícil escapar si ocurre algo (o te resulta embarazoso).
– miedo a tener una Crisis de Pánico y crees que no vas a tener posibilidad de recibir ayuda.
– miedo a estar solo fuera de casa, a mezclarte con mucha gente, a hacer cola, a pasar por encima de un puente, por debajo de un túnel, subir a un ascensor, montarte en un avión, etc.

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