La codependencia

Foto: Chelsea Eberly(Licensed Under Creative Commons)

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Por Joana Howe

En varios centros de desintoxicación de Minesota, comenzó a utilizarse de modo simultaneo a finales de los setenta el término codependencia. Se tomó este término para describir a quién tenía una relación cercana a alguien con dependencias químicas, que dicha relación afectara a su vida y que había desarrollado un patrón de conducta poco sano en rechazo al abuso de las drogas o del alcohol de la otra persona. Aunque se buscó un término para definir esta situación en aquel momento, esta situación se venía observando desde hacía mucho tiempo. Con el paso del tiempo los profesionales descubrieron que en esta situación de codependencia también se daba en personas cercanas a gente con problemas con la comida, el juego o el sexo.

También observaron que estaban en esa misma situación personas cercanas a gente emocional o mentalmente desequilibrada, a gente con enfermedades crónicas, a gente irresponsable, padres de hijos con problemas de comportamiento y profesionales de empleos de ayuda. Se dieron cuenta que también estaban dentro de ese marco adictos en recuperación y que posiblemente habrían sido codeopendientes anteriormente. Es frecuente que cuando la relación entre el codependiente y el dependiente ha terminado el codependiente busque a otra persona con problemas y repita sus comportamientos codependientes.

Algunos profesionales reconocen la codependencia como una enfermedad y las razones que dan para ello son:

  • que muchos codependientes están reaccionando ante una enfermedad.
  • que es progresiva. Al igual que el dependiente se va poniendo más enfermo el codependiente también.
  • que las conductas codependientes se llegan a convertir en habituales.

Los pasos para superar la codependencia son dos: tomar conciencia y aceptarla. Teniendo esto en cuenta, a continuación se verán las características de la codependencia:

  • El cuidado de los demás: Se sienten responsables de todo lo que les ocurre a otras personas. Cuando tienen problemas también les afecta a ellos negativamente y se sienten obligados a ayudarles. Si esa ayuda no ha servido para nada también les afecta. Se preguntan porque nadie hace eso por ellos. No saben que quieren o que necesitan y si lo saben se convencen a si mismos de que no es importante. Se sienten más seguros al dar que al recibir.
  • La escasa autoestima: Se critican y se culpan a sí mismos por todo. Rechazan los cumplidos y halagos y se sienten mal si no se los hacen. Temen el rechazo. Se toman todo de manera personal. Sienten mucha culpabilidad.
  • La represión: Tiene miedo de permitirse ser como son.
  • La obsesión: Se sienten demasiado ansiosos por los problemas y por la gente.
  • El control: Piensan que ellos son los que mejor saben como deben ser las cosas y como deben comportarse los demás.
  • La negación: Pretenden que las circunstancias no sean tan malas como son, que todo esto no está sucediendo. Se dicen a sí mismos que mañana todo irá mejor.
  • La dependencia: Buscan la felicidad fuera de ellos y se adhieren a aquello que ellos creen que se la puede dar. Creen que los demás no les responderán cuando los necesiten. No se creen capaces de cuidar de sí mismos.
  • La comunicación pobre: Evitan hablar de sí mismos, de sus problemas, de sus sentimientos y de sus pensamientos. Mienten para protegerse a sí mismos y a los que aman.
  • Los límites débiles: Van incrementando su tolerancia hasta tolerar y hacer cosas que rechazaron anteriormente. Dejan que otros los lastimen y se preguntan por qué lo hacen.
  • La falta de confianza: No confían ni en ellos, ni en sus sentimientos, ni en sus decisiones, ni en los demás.
  • La ira: Se sienten atemorizados, heridos o enojados y viven con gente que está en las mismas circunstancias. Tienen miedo a su ira y a la de los demás.
  • Los problemas sexuales: Tiene relaciones cuando no tienen ganas. No dicen lo que sienten. Inventan razones para la abstinencia.
  • Evolución progresiva del problema: Hace que los codependientes puedan desde sentirse aletargados o deprimidos, hasta volverse violentos o volverse adictos al alcohol u otras drogas.

La recuperación de la codependencia está basada en la premisa “cada uno es responsable de sí mismo” e implica aprender el nuevo comportamiento “cuidar de uno mismo”. Es una recuperación liberadora ya que permite ser a cada uno como es y permite amarse a uno mismo y amar a los demás. Ayuda a realizar las facultades de pensar, sentir y actuar y ayuda a detener el insoportables dolor con el que muchos han vivido. Es una recuperación emocionante y sencilla.


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