Intuición

Por María Jaime

Gracias a la intuición en algunos casos somos capaces de llegar a conclusiones acertadas basándonos en una información insuficiente y por supuesto independiente de nuestra capacidad de razonamiento. La palabra intuición proviene del latín intueri, lo cual significa mirar hacia dentro. La intuición facilita nuestra percepción gracias a lo que oímos, vemos y por supuesto sentimos dentro.

En la Antigüedad, los griegos llegaron a atribuir esa impresionante capacidad a la mágica e impredecible intervención de sus dioses, sostenían que una comprensión tan incomprensible debía proceder de los cielos, que no podía tener una génesis humana, les resultaba imposible de creer.

En muchos casos la confianza que algunas personas tienen en la intuición deja mucho que desear, esto en cierto modo se debe a que nuestro mundo gira entorno a un racionalismo convencido, y dicha percepción podríamos decir que tiene unos orígenes un tanto misteriosos.

La intuición en ningún caso debería ser considerada como algo raro o sobrenatural, ya que se trata de algo que es común a todos nosotros, pero utilizable solamente por aquellos que estén dispuestos a escuchar lo que nos dice.

La información extra que nos ofrece la intuición puede resultarnos en algunos casos muy valiosa, si somos capaces de aplicarla adecuadamente en nuestra vida diaria. En muchos tras su aplicación y buenos resultados, los más escépticos pueden achacar dicho éxito a la casualidad.

La intuición puede y ha sido aplicada tanto por grandes científicos e inventores, como Edison o Pitágoras, pero también en las actividades diarias de cualquiera de nosotros. Para ello lo más aconsejable es llegar a una receta en la que intuición y razonamiento vayan a partes iguales.

Para conseguir una apropiada interpretación de lo que la intuición nos dice, resulta imprescindible nuestro cerebro. Para ello el hemisferio derecho nos dará esa chispa inicial de la intuición, y la labor del hemisferio izquierdo será la de dar forma verbal a ese mensaje y completar los detalles correspondientes.

Además cobra especial importancia el lóbulo temporal, gracias al cual tanto la información visual y auditiva como los sueños y recuerdos serán interpretados adecuadamente.

En definitiva lo que deberíamos destacar es que, nos guste o no, los seres humanos somos seres intuitivos.

La intuición deberíamos tomarla como algo positivo que puede conseguir que nuestra percepción sea aún más completa y nunca como algo negativo que juega en nuestra contra.

Se trata simplemente de una forma interna de percepción de cosas que no están ante nosotros en el mundo.

También suele ser conocida como “sexto sentido”, y comúnmente se considera que son las mujeres quienes lo tienen más desarrollado. Aunque quizá simplemente sean ellas quienes mayor atención prestan a los mensajes que les envía su intuición.

Stop a la Agorafobia

Ricardo Ros – Stop a la Agorafobia

Segunda Edición

¿Qué es la agorafobia?
– ansiedad cuando te encuentras en lugares o situaciones en los que es difícil escapar si ocurre algo (o te resulta embarazoso).
– miedo a tener una Crisis de Pánico y crees que no vas a tener posibilidad de recibir ayuda.
– miedo a estar solo fuera de casa, a mezclarte con mucha gente, a hacer cola, a pasar por encima de un puente, por debajo de un túnel, subir a un ascensor, montarte en un avión, etc.

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