Lo que cada niño percibe en casa

Por Harry Anderson

¿Sabemos realmente cómo conseguir que nuestros hijos crezcan felices? Todos los padres lo que buscan es que sus hijos vivan una vida feliz, sienten una clara necesidad de que sus hijos se sientan amados y seguros en su propia casa. Aunque el concepto de felicidad varíe a lo largo de nuestra vida, es decir, lo que nos hace felices en la infancia no es lo mismo que lo que nos hace felices en la madurez. Aunque por supuesto algo que se repite como algo necesario en todas las etapas de la vida es la estabilidad emocional.

Hoy en día se podría decir que en España muchos de los niños tienen sus necesidades básicas cubiertas (educación, atención sanitaria etc.), sin embargo también es verdad que no ocurre lo mismo con la afectividad, ya que en muchos casos se trata de una asignatura pendiente que tienen muchos padres.

En muchos casos se cree que con un buen colegio y unos buenos regalos de vez en cuando todo está ya solucionado, sin pensar en las verdaderas necesidades afectivas de todo niño.

Para que un niño crezca con ese sentimiento es indispensable que experimente una sensación de bienestar y de confianza y así mismo que se sienta querido por aquellas personas que lo rodean.

El hecho de alcanzar dicha felicidad no significa que su vida y crecimiento sea un camino de rosas, ya que los conflictos y problemas son algo necesario e inevitable para el correcto desarrollo de toda persona. Sin embargo lo importante es que el niño los solucione y aprenda a afrontar diferentes situaciones que se le puedan plantear a lo largo de su vida, sin que el primer problema lo supere y no se vea capaz de salir adelante por si mismo.

Todo ello está íntimamente relacionado con la actitud personal que se muestre ante el conflicto. De este modo para llegar hasta la felicidad, la actitud positiva facilita ampliamente el camino.

El niño actúa y se comporta de la forma en la que ve actuar a los que tiene en casa, es algo que se “mama” desde la más tierna infancia. En su crecimiento, sin ninguna duda, serán sus progenitores sus modelos a seguir.

Se trata de algo universal, y como tal la mejor experiencia que unos padres o tutores pueden aportar a sus hijos es la de que tengan unos el mayor número de experiencias afectivas positivas.

Esto se debe a que los seres humanos ya desde muy pequeñitos aprendemos, muy especialmente de nuestros cuidadores, especialmente por imitación y por medio del intercambio afectivo.

Esto de ningún modo es algo negativo, sino que por el contrario, identificarse con los padres es algo necesario para construir la personalidad.

En definitiva todo niño debería sentirse deseado y para ello sin duda es necesario construir una vida afectiva satisfactoria con su familia. Y aunque en la vida hay mejores y peores momentos, es imprescindible saber superar los menos buenos (es un problema de actitud y saber disfrutar de los más buenos.)

Stop a la Agorafobia

Ricardo Ros – Stop a la Agorafobia

Segunda Edición

¿Qué es la agorafobia?
– ansiedad cuando te encuentras en lugares o situaciones en los que es difícil escapar si ocurre algo (o te resulta embarazoso).
– miedo a tener una Crisis de Pánico y crees que no vas a tener posibilidad de recibir ayuda.
– miedo a estar solo fuera de casa, a mezclarte con mucha gente, a hacer cola, a pasar por encima de un puente, por debajo de un túnel, subir a un ascensor, montarte en un avión, etc.

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