Los hábitos se pueden cambiar

sano

Foto: Hactuarf(LCC)

Por Violeta Carolina Armesto

Desde que hace más 10.000 años surgió la agricultura y la ganadería, nuestros hábitos han cambiado mucho. Ese cambio está íntimamente relacionado con la necesidad de desplazamiento, que ha ido disminuyendo progresivamente con la desaparición de la caza y la recolección como forma de vida.

Poco a poco ha ido desapareciendo el nomadismo, para convertirnos en una sociedad totalmente sedentaria establecida en ciudades. Algo que se vio acelerado con la Revolución Industrial, hasta llegar a la sociedad actual, en la que ni siquiera es necesario caminar para desplazarse. Seguramente estará ya cansado de escuchar una y otra vez que tenemos que cambiar nuestros hábitos de vida en lo que respecta al ejercicio. Pero por muy cansado que esté de oírlo, se ha decidido a leer este artículo, así que demuestra que es una persona abierta a temas referentes a al ejercicio físico y a la salud en general.

Cosas tales como la globalización de hábitos muy sedentarios, una alimentación inadecuada y poca motivación para cambiar, son algunos de los hábitos que tenemos más adquiridos. En muchas ocasiones sin ser conscientes del todo, lo que nos impide decidir por nosotros mismos hasta qué punto vamos a cuidar de nuestra salud.

Una vida inactiva implica entre otras cosas: pérdida de salud, pérdida de vitalidad y, por supuesto, nos predispone a ciertas enfermedades. De todo esto podemos llegar a deducir que algo estamos haciendo mal, ya que si miramos a nuestro alrededor todos conoceremos a alguien con enfermedades derivadas de esto: hipertensión, sobrepeso, diabetes, etc.
Las personas que practican regularmente ejercicio viven más.

No solamente viven más, sino que además lo hacen en mejores condiciones, libres de enfermedades tanto físicas como mentales.

Nunca es demasiado tarde para cambiar. Simplemente el escuchar algunas de las siguientes afirmaciones tendría que ser suficiente para hacernos cambiar nuestras costumbres, pero lamentablemente no es así.No debería sorprendernos ver cómo en televisión, radio, etc. en definitiva en medios de comunicación, cada vez se le concede mayor importancia a los buenos hábitos. Esto se debe a que efectivamente la salud se está convirtiendo en un problema social de gran relevancia. Por nuestro diseño, es importante que mantengamos una serie de pautas de comportamiento que están relacionadas con no abusar de la comida (es importante que haya un equilibrio entre la cantidad de alimento que tomamos y la cantidad de energía que consumimos), y con movernos (practicando cualquier tipo de actividad que nos ayude a consumir energía).Como muchas otras cosas en la vida, para salir del círculo vicioso en el que nos encontramos tenemos que hacer un importante esfuerzo. La falta de actividad nos lleva a una menor vitalidad, mayor fragilidad, etc., lo que dificulta aún más ese cambio. El ser una persona activa no es algo que ocurra por casualidad, sino que estas personas han creado un buen hábito. Todavía necesitan recurrir a la fuerza de voluntad, pero saben que el beneficio obtenido es mayor que el esfuerzo que les supone. En esta labor es importante la constancia, y no fiarnos de las recetas milagro que aparecen cada poco tiempo en diversos medios de comunicación.Así que la constancia requiere que eliminemos de nuestra mente frases o excusas tales como que no tenemos tiempo, que no nos gustan los gimnasios o que estamos demasiado cansados para practicar deporte después de 8 horas de trabajo.

Teniendo en cuenta los dos pilares que sustentan nuestra salud, que son la genética y el estilo de vida, tenemos que buscar el equilibrio que nos permita tener una vida plena. En cuanto al estilo de vida ya hemos dicho bastante, pero respecto a la genética hay que decir que como no podemos cambiarla, si tenemos antecedentes familiares, tenemos que estar un poco al tanto pero sin llegar a obsesionarnos.

Lo que tenemos que lograr es vivir una vida larga, pero sobre todo aumentando la calidad de los años que vivamos.

Si usted pertenece al grupo de los activos, enhorabuena por ello, siga así. Y si por el contrario pertenece a los sedentarios, haga un esfuerzo por cambiar esos hábitos, y se lo agradecerá toda la vida.

Stop a la Agorafobia

Ricardo Ros – Stop a la Agorafobia
Segunda Edición

¿Qué es la agorafobia?
– ansiedad cuando te encuentras en lugares o situaciones en los que es difícil escapar si ocurre algo (o te resulta embarazoso).
– miedo a tener una Crisis de Pánico y crees que no vas a tener posibilidad de recibir ayuda.
– miedo a estar solo fuera de casa, a mezclarte con mucha gente, a hacer cola, a pasar por encima de un puente, por debajo de un túnel, subir a un ascensor, montarte en un avión, etc.


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