Expresión de los sentimientos

Por Silvia Campos

De este modo los sentimientos positivos nos hablan del alto grado de satisfacción que tiene ese niño, aunque por supuesto se da también el caso contrario. Lo que también es cierto es que ambas posibilidades deben alternarse, ya que resulta totalmente necesario que ambas emociones se den en la vida de cualquier persona.

En muchos casos los niños se expresan de una forma diferente a los adultos, y por ello lloran, gritan o muerden. En ciertas ocasiones no encuentran la forma adecuada para canalizar dichos sentimientos. Por ello resulta imprescindible que poco a poco estos niños aprendan a expresar esas sensaciones de alegría, miedo o tristeza.

No iríamos desencaminados si dijéramos que al exteriorizar correctamente estos sentimientos, lo que conseguimos es un efecto terapéutico, ya que produce en nosotros un sentimiento de descarga, como suele decirse: ”de quitarnos un gran peso de encima”.

Para que esa expresión se lleve a cabo la ayuda de los padres resulta indispensable, ya que pueden darle ese pequeño empujón que necesitan para hablar de sus sentimientos, ya sean de tristeza o alegría.

Esto trae un doble beneficio para los niños: por una parte se sentirán comprendidos y respaldados por sus padres, y por otra conseguirán liberarse de tensiones que tienen acumuladas.

Para que el niño se abra, hable tranquilo y en confianza con sus padres, es necesario un roce o relación diaria, y una gran dosis de paciencia. Al sentirse escuchado por un adulto sentirá que está acompañado y verá las cosas de una forma diferente que si estuviera solo.

Además hay que dejar que sean ellos mismos quienes solucionen sus propios problemas porque se consigue que de este modo se sientan más seguros, y crezca la confianza que tienen en ellos mismos.

Mientras estos conflictos no le superen debe ser él quién se enfrente a ellos, ya que a nadie nos resulta agradable que sean otros quienes hagan frente a dichos problemas por nosotros.

Esto no va en beneficio del chico, ya que le hace permanecer en una constante inmadurez. Esta sobreprotección no les permite aprender a resolver los problemas propios de su edad.

Los padres deben ser capaces de dar el espacio suficiente a sus hijos para que solucionen sus conflictos. Con ello lo que consiguen es que se sientan capaces y seguros para hacerlo otra vez. Deben ser conscientes de que ellos son capaces por si mismos, que no necesitan que estemos constantemente encima indicándoles qué es lo que deben hacer.

Lo que tienen que percibir de sus padres es simplemente que están ahí, que siguen atentamente sus pasos y que si necesitan ayuda ellos se la concederán. Pero que deben ser ellos los que respondan adecuadamente en cada situación.

 


Nuevos enfoques en educacion


Varios autores – Nuevos enfoques en educación

Podemos utilizar una analogía para explicar la forma en que podemos aumentar nuestros estilos de aprendizaje. Cuando vamos a pescar no se nos ocurre ir con un sólo anzuelo, seria absurdo algo así, porque si lo perdiéramos estaríamos desperdiciando todo el día. Igualmente, si fuéramos con un sólo anzuelo tampoco podríamos pescar diferentes tipos de peces, ya que hay distintos anzuelos apropiados para cada tipo de pescado. Tendremos más posibilidades de éxito cuantos más tipos de anzuelos llevemos en nuestra bolsa. Esto, que es algo evidente para ir a pescar, parece que no lo es tanto para bastantes estudiantes a la hora de ponerse a utilizar sus estilos de aprendizaje.
Más información

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • Digg
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
Email
Print