El sello de nuestra voz

Por Cynthia Gómez

Hay ocasiones en las que nos olvidamos de nuestra voz, olvidándonos de que es algo irremplazable y que tiene un sello tan peculiar que no hay ningún otro igual en la tierra. No solemos prestarle ninguna atención a nuestra voz agrediéndolo constantemente con el tabaco, el alcohol, mala alimentación, malos hábitos de habla, etc.

Debemos tener en cuenta que la voz (no las palabras) supone hasta el 38% del significado de lo que decimos. Y aún y todo no prestamos atención a nuestra voz. Por lo tanto partiendo de esta afirmación deberíamos preguntarnos con frecuencia “cómo hablamos”.

Deberíamos tener en cuenta la forma en la que formamos y controlamos las ondas ya que eso determinará si la voz es agradable, rápida, dulce, estridente, clara, lenta, alta, baja, etc.

Cuando conocemos a una persona nos puede dar una primera impresión determinada incluso antes de que haya abierto siquiera la boca. Una vez que la abre el tono de su voz nos puede transmitir aún más ideas acerca del individuo, si es: tímido o lanzado, áspero o desagradable, etc. Sin lugar a dudas el habla desempeña un papel importante en las primeras impresiones, aunque no siempre son acertadas pero sin lugar a dudas desempeñan un papel importante.

Cuando escuchamos a una persona no sabemos si las impresiones iniciales son reales o no, por eso son impresiones. Pero conforme la conversación avanza nuestras sospechas se pueden ir confirmando o desechando.

Nuestra voz es un instrumento muy poderoso que si aprendemos a dominar podremos mejorar en muchos aspectos. Cuanto más la conozcamos, la entendamos y controlemos mucho mejor. De hecho sabemos que con la voz podemos llegar a afectar fisiológicamente a quién nos escucha, y por eso mismo esa es una de las razones de que seamos sensibles a los matices de los sonidos: por ejemplo si gritamos a alguien haremos que su presión sanguínea aumente, mientras que si le hablamos con calma su reacción física irá acorde con ello.

Con la voz no solo afectamos a los demás, sino que nosotros mismos también damos muestra de cómo estamos dependiendo del tono, ritmo…de voz que usemos: puede hablarnos del nivel de fatiga, estado emocional, nivel de estrés, etc.

La voz es un instrumento que podemos trabajar y mejorar. Cualquier voz se puede mejorar si su dueño se decide a ello. Se pueden cambiar uno o incluso más atributos, entre ellos deberíamos tener en cuenta los siguientes:

-la rapidez
-el volumen
-la altura
-el timbre
-la articulación

La armonización siempre será positiva y le ayudará a alcanzar en cada momento aquello que busca o desea. La voz en definitiva es algo mucho más relevante de lo que pensamos, así que cuidémosla y hagamos un buen uso de ella.


 


El niño que iba a resolver los problemas del universo
Ricardo Ros – El niño que iba a resolver los problemas del universo

Es fácil soñar. Para poder modificar algo primero hay que reconocer que existe. Para poder modificar la realidad, primero tenemos que centrarnos en la realidad. Si negamos la realidad nunca vamos a poder cambiarla. Puedes soñar, pero si no trabajas en contacto con la realidad, la realidad te superará y te absorberá. No estar bien psicológicamente significa no saber distinguir entre nuestros sueños y la realidad. Tienes que soñar, pero es necesario que sepas que eso no es la realidad, es sólo un sueño, un deseo, una fantasía, una ilusión. Por un lado está la imaginación, y por otro lado está la realidad.

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