Cuidado del bebé

Por Joana Howe

Para que un bebé crezca y se desarrolle adecuadamente se deben tener en cuenta  diversos elementos, como podrían ser: el ritmo del sueño, las escapadas o salidas, un cuarto apropiado que estimule sus sentidos, la importancia de los juguetes en su desarrollo, etc. Lo que está claro es que un niño recién nacido necesita abundantes horas de sueño, algo que conforme crezca irá disminuyendo paulatinamente alargando las horas de vigilia.

No hay unas horas de sueño preestablecidas, sino que depende de cada uno de ellos, de este modo habrá niños muy dormilones y otros que solamente dormirán las horas imprescindibles.

Deberíamos ser conscientes de que un niño no distingue la noche del día, lo que provoca dos situaciones muy diferentes especialmente para los padres: ya que aquel niño que duerma profundamente por la noche dejará descansar adecuadamente a sus progenitores, no así en el caso de los bebés que convierten la noche en día con las consecuencias que eso tiene para el sueño y consecuente descanso de sus “sufridos” padres.

A la hora de conciliar el sueño, hay niños que casi sin darnos cuenta caen dormidos al momento, mientras que en otros casos estos no consiguen relajarse y necesitan una pequeña ayuda por nuestra parte.

Para lograr que se duerma en los primeros meses los sistemas más empleados son: el someter al bebe a un pequeño balanceo acompañado de una canción o nana, sacar al niño en el cochecito a dar un paseo o simplemente darle un baño antes de acostarlo ( aunque también es cierto que en algunos casos con el baño relajante se consigue el efecto contrario.)

Una idea importante a la hora de sacar a nuestro hijo de paseo es la de que, a ser posible, dichas salidas coincidan con las horas en las que el niño o bebé está despierto.

Tanto el aire libre como la luz del sol indirecta son muy favorables para el desarrollo y crecimiento del niño, tanto para su función respiratoria como para regular sus horas de sueño ( ya que aprenderá antes a distinguir el día de la noche, con las favorables consecuencias que eso tendrá para el sueño de sus padres).

En lo que a su habitación se refiere la decoración cobra importancia ya que debe ser acogedora y práctica, pero al mismo tiempo también animada, ya que no debemos olvidar que se trata de la habitación de un niño, un lugar en el que probablemente pasará largas horas.

En este sentido el color que elijamos para las paredes o los adornos que coloquemos en las mismas son importantes ya que supone un estímulo visual para el niño.

Así mismo también deberemos tener en cuenta la luz y la temperatura del cuarto. Si se trata de un recién nacido la temperatura más adecuada es de 20 grados para el día y 16 grados para la noche, aunque si ya es un niño más mayor la temperatura deberá ser la misma que la del resto de la casa. La luz por su parte deberíamos poder regularla para cada momento del día.

Los juguetes de nuestro hijo son también una fuente de aprendizaje constante para él, ya que estimulan sus sentidos y los incitan a tocar y experimentar.

Stop a la Agorafobia

Ricardo Ros – Stop a la Agorafobia

Segunda Edición

¿Qué es la agorafobia?
– ansiedad cuando te encuentras en lugares o situaciones en los que es difícil escapar si ocurre algo (o te resulta embarazoso).
– miedo a tener una Crisis de Pánico y crees que no vas a tener posibilidad de recibir ayuda.
– miedo a estar solo fuera de casa, a mezclarte con mucha gente, a hacer cola, a pasar por encima de un puente, por debajo de un túnel, subir a un ascensor, montarte en un avión, etc.

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