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Salud |
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Los miedos en los niños (o cómo matar a Freddy Krugger)
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Ricardo Ros Existen muchas clases de miedos, a objetos, a situaciones e, incluso, a la propia vida. Pero los miedos siempre tienen la misma estructura: ante un hecho determinado, el cerebro codifica que existe peligro e inmediatamente, de forma automática, envía órdenes de producir ansiedad: (sudoración, taquicardia, palpitaciones, un nudo en el estómago, falta de aire...) Cuando existe un peligro real, el miedo nos hace reaccionar y buscar una solución. Pero en otras situaciones el cerebro se equivoca, no existe un peligro real que ponga la vida en riesgo, pero envía las mismas manifestaciones de ansiedad.
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Los niños están llenos de este tipo de miedos, miedos a objetos de la vida cotidiana, a "fantasmas" imaginarios o a seres terroríficos, como Fredy Krugel, inventados por los directores de cine. El niño, en su mente (recordemos que los niños suelen tener una frecuencia cerebral cercana a los 10Hz, la famosa frecuencia alfa, tan amiga de la imaginación), codifica situaciones de todo tipo, algunas de felicidad, pero otras de ansiedad y pánico.
Para ayudar a un niño a superar sus miedos no existen normas generales, pero podemos dar algunos consejos:
aprovechar la misma imaginación que le produce el miedo, pero en sentido contrario.
hacer que el tratamiento sea un juego
ver las submodalidades que está utilizando su cerebro para producir miedo
cambiar las submodalidades a traves de juegos ("¿Te imaginas a Freddy Krugel tumbado en una playa, completamente bronceado por el sol, con una pamela floreada en la cabeza y diciendo "¿como estas cariño?" con la voz del ratoncito Pixie?")
darle al niño una herramienta (anclaje) para que pueda cortar el miedo en el futuro ("cuando pongas el dedo índice hacia arriba, Freddy Krugel se hará más grande, cuando lo pongas hacia abajo se hará muy pequeño y cuando esté muy pequeño, ¿qué querras hacer con él?").
La mayoría de los niños tienen miedo porque se imaginan situaciones sobre las que no tienen control, pero cuando tienen un método que les permite "jugar" con su miedo, empiezan a controlarlo y a superarlo. Si el niño, por ejemplo, puede hacer grande o pequeño su miedo a voluntad, el miedo deja de tener sentido. La mayor parte de los niños cuando se les da la oportunidad de hacer pequeño su miedo, meten a Freddy Krugel en una caja y lo guardan para seguir jugando al dia siguiente. Otros, simplemente lo aplastan entre sus manos.
Si yo me imaginara que hay un asesino en el armario de mi habitación y mi cerebro se lo creyera, yo tambien sentiría pánico. Pero no siento pánico, aunque lo piense, porque mi cerebro no se lo cree, no lo codifica como algo real. La clave para quitar un miedo a un niño consiste, pues, en recodificar aquello que lo puede estar haciendo real en su mente y darle un nuevo significado.
Yo llevo a Freddy Krugel en mi bolsillo.
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