Te ayudo a curar la ansiedad
Artículos
Institutos
Metáforas
Libros
Foro de PNLNET
Tablón de Anuncios
Colaboradores
Acerca de PNLNET


Ayuda Psicológica
Generando un ancla de recursos, por Rodrigo Ríos Nouveau

Rodrigo Ríos Nouveau

          Aunque las técnicas de P.N.L. basadas en el anclaje pueden considerarse anticuadas frente a los nuevos desarrollos, siguen siendo efectivas y conviene mantenerlas dentro de nuestro maletín de herramientas de autoayuda y superación.



En numerosas ocasiones quisiéramos disponer de recursos poderosos para sentirnos tranquilos y seguros de nuestras propias capacidades. Participar en una reunión de negocios, hacer una exposición frente a un público desconocido, presentarse a una entrevista de trabajo, realizar una visita de venta "en frío"... son sólo algunos ejemplos de situaciones que, normalmente, nos hacen sentir ansiedad anticipada.

En realidad no es la situación por vivir la que nos genera ansiedad, sino que NOSOTROS MISMOS, con nuestros pensamientos, nos inquietamos y ponemos nerviosos. Por lo tanto, tenemos el poder de cambiar ese estado limitador por otro en el cual nos sintamos fuertes y optimistas.

Mediante el siguente ejercicio, basado en el condicionamiento clásico, el interesado puede generar una poderosa ancla de recursos, la que siempre estará disponible para activar sensaciones de equilibrio y seguridad en sí mismo.

1. Sitúese en un lugar cómodo y tranquilo, donde pueda trabajar sin interrupciones. Puede disponer de una música suave y relajante como sonido de fondo.

2. Tome conciencia de cómo se siente al pensar en aquella situación que deberá enfrentar en un futuro próximo. ¿Cómo llamaría a esos sentimientos desagradables y limitadores? Elija entre tres palabras que representen fielmente para usted ese estado de ánimo. Por ejemplo: me siento inseguro, preocupado y ansioso. Escríbalo en la parte superior de una hoja de papel.

3. Respóndase sinceramente: ¿Cómo sabe que se siente así? Describa toda la evidencia sensible que experimenta sobre ese estado de ánimo negativo. Anote, bajo las observaciones anteriores, las cinco evidencias más importantes que le indican a usted inequívocamente que se siente como piensa que se siente. Describa tanto las sensaciones físicas como aquello que usted imagina. Por ejemplo: Siento un nudo en la garganta, me tiemblan las rodillas, me falta el aire, me imagino una película en la cual me va mal, me digo mentalmente "esto va a salir mal".

4. A continuación, determine cómo desearía sentirse en lugar del estado de ánimo que usted acaba de dejar en el papel anterior. Anote en una segunda hoja las tres palabras que describan acertaddamente la manera cómo desea usted estar. Por ejemplo: deseo sentirme tranquilo, seguro y animado.

5. Bajo estas palabras, anote las cinco evidencias que le indicarían a usted de manera inconfundible que se siente como desea sentirse. Descríbalas "en positivo". Por ejemplo, puede escribir algo así como: Respiro profundo, mi voz es firme, mis piernas me sostienen sólidamente, me imagino que me va bien, me digo a mí mismo "esto va bien". Practique experimentar estas sensaciones para calibrar el estado deseado.

6. Dése cuenta del contraste entre lo que anotó en la primera hoja y en ésta que acaba de escribir. Arrugue y bote a la basura la primera hoja y relea la segunda.

7. Recuerde una situación de su vida personal en la cual haya logrado un éxito que le llenó de alegría. Una ocasión cuando, fruto de su propio talento y esfuerzo, obtuvo un resultado tan excelente que usted mismo se sorprendió. Puede ser una situación laboral, personal, social, familiar, etcétera. Lo que importa es que usted se sintió estupendamente, muy seguro de sí mismo, tal como desearía sentirse según lo ha definido en la hoja Nº 2. Tenga presente que, si pudo hacerlo una vez, podrá repetirlo cuantas veces quiera.

8. Elija un gesto corporal bien definido que servirá para activar los recursos que tuvo disponibles en aquel momento. Puede tomarse las manos, apretar un puño, palmearse una pierna... lo que le resulte más adecuado. Ese gesto se convertirá en su "ancla de recursos".

9. Nuevamente reviva ese momento, cuando se encontraba pleno de recursos. Intensifique la emoción que sintió mejorando la calidad de la imagen que recuerda: hágala más brillante, más nítida, más colorida, envolvente, tridimensional. Evoque los sonidos y las sensaciones corporales que experimentó, y hágalos aún más placenteros para usted. Modifique su postura, enderécese y respire profundamente hasta sentirse de excelente ánimo, poderoso y capaz.

10. En el momento que note con máxima intensidad esa sensación potenciadora, active el ancla de recursos: realice decididamente el gesto que predefinió. Al mismo tiempo, fije en su mente una imagen clara y nítida de la experiencia que está recordando y respire profundamente. Note cómo todos estos elementos diferentes se funden en una sola sensación de fortaleza interior.

11. Relájese y distráigase por un momento. Piense en algo totalmente distinto, lea o atienda a algún detalle sin importancia del lugar donde se encuentra.

12. Repita los pasos 9 al 11 dos a tres veces más, hasta sentir que el ancla dispara automáticamente esa sensación de aplomo y confianza en sí mismo.

13. Haga un puente hacia el futuro: imagínese viviendo la situación que le corresponderá enfrentar (reunión, exposición, visita de negocios, entrevista de empleo, etcétera). Active el ancla y verifique el cambio en su disposición anímica para enfrentar aquel acontecimiento.

Les deseo éxito con este ejercicio. Hasta la próxima.

Otros artículos de Rodrigo Ríos en ¡Chasquido!



Los artículos publicados en ¡Chasquido! son responsabilidad exclusiva de sus autores.
Prohibida la reproducción total o parcial sin permiso previo del Editor.
Copyright ©1997 - 2010 TRACE COMMUNICATION. Todos los derechos reservados.


Ansiedad