Algunos estudiantes tienen un modo de aprendizaje preferido, pero muchos pueden usar todas las modalidades o una gran cantidad de ellas de una forma o de otra. Es un error creer que un alumno solo puede trabajar con una única modalidad. Podemos hablar de una modalidad favorita, pero no de la única modalidad de ese alumno. Si se le ofrece la información a un alumno en una modalidad diferente de la suya preferida, entonces el alumno tiene que traducir esa información a su modalidad favorita para poder almacenarla. Un buen profesor, por lo tanto, lo que hace es ser muy flexible y exponer su información utilizando una modalidad tras otra. Un buen alumno es aquel que tiene la capacidad para recibir información a través de cualquier modalidad o bien tiene suma facilidad para traducir otras modalidades a la suya favorita. Los buenos pescadores llevan mas de un anzuelo cuando van de pesca.
Algunos alumnos tienen problemas con alguna asignatura concreta, porque sus modalidades preferidas no concuerdan con las modalidades preferidas de esos profesores concretos. Esos profesores dirán que esos alumnos tienen "problemas de aprendizaje", y esos alumnos tendrán la sensación de que esos profesores no saben dar clases. Juan, un alumno de segundo de secundaria era un lince con Lenguaje e Inglés, ya que los profesores utilizaban su modalidad favorita, auditiva. Pero tenía serias dificultades con la Química ya que su profesora se esforzaba por presentar las fórmulas químicas de manera gráfica. Para Juan todas las fórmulas era iguales, no conseguía ver la diferencia entre unas y otras. Su profesora se esforzaba todavía más, haciendo más y más gráficos. Pero para Juan eso era cada vez más confuso. La solución fue hacerle asociar las fórmulas químicas con canciones (Juan se sabia todas las letras de las canciones de moda) y enseñarle a jugar y disfrutar de esa asociación.
La educación actual está basada fundamentalmente en modalidades Visuales y Auditivas, por lo que los alumnos predominantemente Kinestésicos tienen todas las papeletas para acabar con fracaso escolar si no se les proporcionan los medios que les permita traducir la información a su propia modalidad. Como le pasaba, por ejemplo, a Irene, una chica de 13 años que arrastraba un fracaso escolar desde los siete años, con todo lo que ello supone de desmotivación y cansancio. Irene era una chica predominentemente Kinestésica a la que tuvimos que enseñar a traducir en sensaciones de frio y calor, sus modalidades favoritas, la información recibida a través de las otras modalidades.
Cuantos mas recursos se le proporcionen a un alumno, más posibilidades tendrá de conseguir buenos resultados. El fracaso escolar no existe, no es mas que una excusa que nos hemos inventado para justificar nuestra ineficacia como profesores, cuando no sabemos "conectar" con las modalidades del alumno.
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