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La causalidad aristotélica: los conectivos, por Ricardo Ros

Ricardo Ros

          El pensamiento aristotélico ha influido de manera muy importante en el desarrollo del pensamiento de occidente y, como no podía ser de otro modo, también en la PNL. Aristóteles se fijó en "el porqué de las cosas" y trató de fijarlas dentro de su pensamiento filosófico.



El ser humano no puede abarcarlo todo. Es un ser finito y por ello a través de su experiencia establece patrones de referencia, un verdadero sistema de creencias y valores preestablecidos que le sirven para guiarse en áreas que no conoce.

Y aunque como dice K. "el mapa no es el territorio", en ocasiones elaboramos nuestros sistemas de creencias como si realmente lo fuera. Elaboramos nuestros "prejuicios" basándonos en nuestras experiencias y en nuestros mapas cognitivos.

Cuanto más elaborado sea ese mapa cognitivo más desarrollado estará nuestro sistema de valores. Ello implica responder a una serie de "porqués" en los que residen las causas subyacentes relacionadas con diversas cuestiones.

Para Aristóteles existen cuatro tipos de causas: formales, antecedentes, eficientes y finales.

Las causas formales tiene que ver con la esencia de las cosas. Con la intuición de que algo es lo que es. Un perro es un perro no sólo porque ladra, o tiene cuatro patas, o tiene orejas y rabo. Un perro también puede ser de porcelana, de chocolate o estar pintado en una pared. Un perro no es nada de lo que hemos dicho anteriormente y, sin embargo, participa de todo ello. No obstante, nadie duda ni un instante en identificarlo como tal cuando ve uno.

Las causas antecedentes son también conocidas como causas trascendentes, precipitadoras o exigentes. Se trata posiblemente de la manera más común que tenemos de explicar la relación entre un hecho y su origen. Cuando alguien contrae una enfermedad el médico no sólo intenta su cura sino que al mismo tiempo intenta establecer las causas por las cuales ese paciente la sufre: donde la ha contraído, quién se la trasmitido, si ha sido por contagio o la adquirido espontáneamente, quizás tiene un origen genético...

Las causas eficientes o compulsivas tienen que ver con las condiciones generales que rodean un fenómeno. Un historiador sabe que la Revolución Francesa sólo fue posible por la concurrencia de una serie de factores desencadenantes, de la misma manera que un zoólogo sabe que el Oso Panda sólo puede reproducirse en cautividad si a su alrededor se cumplen una serie condiciones determinadas.

Para Aristóteles las causas finales están conectadas, como su propio nombre indica, con el fin al que se dedican las cosas. Podemos decir que un equipo es el mejor del mundo porque es el que gana todos los campeonatos o que un ejecutivo es un gestor eficaz por los resultados que obtiene.

La utilidad del conocimiento de estos tipos de causas para la PNL descansa en la interrelación entre este tipo de causalidades y nuestro propio lenguaje.

Este tipo de causas están relacionadas en nuestro lenguaje con determinadas palabras, conocidas como "conectivos".

Los conectivos son construcciones sintácticas o palabras que ligan unas ideas con otras, conectan un hecho con su causa.

Analizando estos conectivos, en relación con un determinado problema, podemos llegar a establecer las causas del mismo y establecer las soluciones para resolver la crisis.

Los conectivos relacionados con las causas finales de las cosas son "por lo tanto", por consiguiente", etc.. Los relacionados con las causas precipitadoras son "ya que", "después de" "antes de". Los conectivos formales son "si", "al igual que". Los compulsivos son "mientras que", "siempre que".

Si un cliente se encuentra deprimido, podemos acercarnos a la esencia de su problema si le preguntamos: "Se siente igual que... ". O podemos aproximarnos al origen de su depresión si le preguntamos "Se encuentra deprimido ¿después de qué? o ¿antes de qué?" Comprenderemos las circunstancias generales que le envuelven si le interrogamos: "Se siente así siempre que..." Y fijaremos el alcance de su malestar si nos contesta a la pregunta: "¿Se siente deprimido y por lo tanto...?"

La determinación de las causas que rodean un problema puede darnos una visión bastante completa de la situación y quizás nos ayuden a darnos las claves para la resolución definitiva del mismo.



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