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Educación
Aprendizaje acelerado. Segunda parte, por Juan. J. Bretón

Juan Jesús Bretón

          La sugestión constituye una corriente de información directa, que contiene el aspecto informativo y el aspecto algorítmico de la acción. Pero para orientar la corriente de información hacia la actividad psíquica no consciente, habrá que explorar las posibilidades de la percepción subliminal a través de los estímulos de intensidad débil (sonoros, visuales o audiovisuales).



Primera Parte

En la etapa actual, la parapsicología y la psicología aplicada no disponen de datos suficientes que autoricen una conclusión. Mientras se indaga una mejor base experimental, la sugestología y la sugestopedia se sirven «de excitantes subsensoriales de tipo marginal», cuyo carácter subsensorial no es absoluto, sino relativo y más que nada situacional. Son sobre todo los del segundo tipo los que intervienen al tiempo de las sesiones sugestopédicas. La teoría del aprendizaje de Lozanov intenta utilizar la potencialidad no sólo de la inteligencia verbal, sino también la de la inteligencia no verbal. A este respecto, es igualmente una contribución a la renovación de la pedagogía moderna.

Enseñanza y lenguaje verbal
A partir de la teoría de Paul Broca (1824-1880), que localizaba la aptitud del lenguaje en el hemisferio izquierdo del cerebro, la mayoría de las técnicas pedagógicas pretenden desarrollar sobre todo la actividad del lenguaje y, por consiguiente, la inteligencia verbal. En el parvulario y, en parte, en la escuela primaria, la educación tiene todavía en cuenta la potencialidad de la inteligencia no verbal en la medida en que el programa prevé ejercicios gestuales, cantos, dibujo, marchas y bailes, juegos de mimo, trabajos manuales, modelaje, «collage» o «bricolage». Este programa contiene el aprendizaje inconsciente y experiencias que el niño ha iniciado desde la cuna. De repente, en la escuela secundaria, la educación adquiere una orientación abstracta e intelectual que apela fundamentalmente a la inteligencia verbal, a la conceptualización y a los modos de expresión de la lengua. Entonces se produce la ruptura, y algunos niños que no logran adaptarse al nuevo sistema se convierten en «malos alumnos». Sin embargo, esto no quiere decir que sean menos inteligentes que los demás, ya que la literatura y la vida abundan en ejemplos de «malos alumnos» que brillan por su imaginación y su creatividad. La sugestopedia procura desarrollarla, y enseñar de una manera natural y experiencias, como lo hacen los niños.

Especializacion de los hemisferios cerebrales
Partiendo de un enfoque global de la personalidad humana y teniendo en cuenta los recientes descubrimientos psicofisiológicos en torno a las específicas funciones de los dos hemisferios cerebrales, la sugestopedia restablece el equilibrio del trabajo del cerebro, de las formaciones corticales y subcorticales y por ese medio llega a hacer mucho más eficiente el aprendizaje.

Es cosa probada, en efecto, que en la mayor parte de las personas los centros nerviosos reguladores del lenguaje y de la inteligencia verbal están situados en el hemisferio izquierdo (Paul Broca). El grado de dominio de éste varía según los individuos: es absoluto en unos, ligeramente superior en otros, mientras que no existe en el 10 % de la gente. Hasta la edad de 5 años, la lateralización de las funciones de los dos hemisferios no está establecida, por lo que el hemisferio se halla todavía en condiciones de asumir las funciones de la lengua. Más adelante, con el progreso de la edad, la diferenciación de las estructuras atómicas implica la distribución de las funciones psíquicas de las neuronas cervicales, de manera que, hacia la edad de 10 años, ha quedado ya constituida la dominancia definitiva del hemisferio izquierdo en cuanto al lenguaje y a la inteligencia verbal. El es también el que asume el papel fundamental en lo relativo al pensamiento abstracto y a las operaciones matemáticas.

En cuanto al hemisferio derecho, se orienta hacia otras funciones psíquicas. Regula el pensamiento concreto y sintético, los sonidos y las imágenes, así como sus asociaciones. Se convierte en la sede de las distintas aptitudes, como el don de la música, la creación artística, la intuición, la orientación en el espacio y la motricidad corporal. Es igualmente el hemisferio izquierdo el que recibe, asimila y reprograma las entonaciones de la voz humana, los gestos, la mímica, los actos ideomotores, los elementos paralingüísticos que acompañan al lenguaje humano, así como los excitantes periféricos del trasfondo.

Por lo que a la dominancia de los hemisferios se refiere, no son únicamente las estructuras corticales las que la condicionan y determinan, sino que también intervienen en ella las formaciones subcorticales. Además, las modificaciones funcionales de ambos hemisferios se entreveran, se equilibran, se contrapesan y se influyen recíprocamente de diversas maneras, porque se hallan enlazadas por más de 200 millones de fibras nerviosas.

Ciertas funciones psíquicas participan del funcionamiento de los dos hemisferios. El proceso de memorización, por ejemplo, interviene en las dos, pues la parte izquierda asegura la memoria voluntaria y la parte derecha condiciona la memoria espontánea. Si se presentan palabras diferentes a los dos oídos, se observará que las palabras presentadas al oído derecho se memorizan más fácilmente que las otras. En cambio, las melodías y los ruidos se perciben mejor por el oído izquierdo. Estos fenómenos se explican por el funcionamiento de las fibras nerviosas de los oídos, que se comunican con los hemisferios cervicales según su orden habitual, habida cuenta de la lateralización más rigurosa: el oído derecho encamina el influjo nervioso al hemisferio izquierdo, al paso que el oído izquierdo remite las palabras al hemisferio derecho, que es quien controla el lenguaje.

Los encefalogramas registrados en el Instituto de sugestología, testimonian una aceleración de la actividad cortical en el hemisferio izquierdo, como consecuencia del trabajo intelectual de los estudiantes, mientras que, bajo la influencia de la música, es el hemisferio derecho el que sobre todo se activa. Por consiguiente, si el trabajo intelectual está acompañado de una música suave y tranquila de compositores clásicos o barrocos, la diferencia de actividad de los dos hemisferios disminuye considerablemente. Así el estado funcional de la corteza cerebral de un adulto vuelve a encontrar la flexibilidad de la infancia, esa dichosa edad en la que la información se percibe y asimila rápida y fácilmente, flexibilidad que estaba inhibida por la educación tradicional, orientada exclusivamente hacia la inteligencia verbal. La desaparición de la asimetría funcional de los dos hemisferios, gracias a la enseñanza sugestopédica, podría explicarse como una consecuencia fisiológica de la infantilización, estado particular típico en los estudiantes de las clases sugestopédicas.

Así, pues, la música y las demás proyecciones artísticas que se integran en la enseñanza sugestopédica llegan a desplegar reservas psicofisiológicas entre los que aprenden, a consecuencia de lo cual los alumnos se hacen más equilibrados, más receptivos y también más felices.

Estas mismas técnicas suscitan modificaciones muy positivas en el profesor que las aplica: nos encontramos ante una pedagogía de vanguardia cuyos resultados plantean nuevos criterios sobre el potencial psíquico del hombre.



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