A menudo, ante un bloqueo en una clase de idioma, el alumno da respuestas abstractas e indeterminadas de lo que le sucede, y muchas veces emplea generalizaciones (nunca, siempre); todo esto lo distancia del problema concreto. Las reacciones que un alumno manifiesta ante una dificultad que se le presenta son las mejores armas de las que dispone en ese momento, o sea, cada reacción de una persona tiene una finalidad positiva. Por lo tanto, para eliminar un bloqueo o una traba recurrentes en el aprendizaje de una lengua extranjera, es necesario averiguar la finalidad positiva que persigue la conducta problemática: así podremos encontrar otro comportamiento que cumpla este propósito y de este modo será sencillo prescindir de los beneficios secundarios que nos aporta. La técnica del reencuadre en seis pasos, al trabajar en el metanivel, es una herramienta valiosa para reinterpretar una conducta y así poder modificarla de raíz.
Paso 1: Determina con exactitud la conducta problemática, por ejemplo, ‘me cuesta hablar fluidamente en inglés’ o ‘al leer en voz alta no entiendo lo que leo’ o cualquier otro bloqueo recurrente que incluso haya provocado alguna frustración o abandonar los estudios en alguna oportunidad.
Paso 2: Pregúntate: ¿esto me aporta algo positivo? Tal vez suene extraño que una conducta problemática tenga una ganancia secundaria positiva, pero con sólo dedicarle unos minutos podrás encontrar la finalidad subyacente para poder seguir avanzando en este proceso.
Paso 3: Define la función positiva que persigue el comportamiento mencionado. Por ejemplo: si crees que ‘no puedo hablar fluidamente en inglés’, la ganancia secundaria de este pensamiento podría ser no tener que atender el teléfono en la oficina cuando hay llamadas del extranjero, y así que tus compañeros no te escuchen hablar en inglés.
Paso 4: Ahora, piensa en tres opciones para lograr una reacción alternativa similar a la que buscas para lograr la misma ganancia secundaria. Deja fluir libremente tu imaginación para así hallar tres posibilidades que puedan suplir la finalidad positiva de tu comportamiento anterior. Imagínate a ti mismo o a otra persona en ese lugar, y piensa de qué otra manera llegar al mismo objetivo. En nuestro ejemplo (que otro atienda el teléfono en el trabajo y no tú), algunas opciones podrían ser:
1 que otro esté encargado de atender las llamadas
2.si las debes atender tú, ir a una oficina cerrada donde nadie te escuche
3.tener a mano una lista de frases telefónicas útiles.
Paso 5: Pregúntate con sinceridad y optimismo: ¿Puedes implementar alguna de estas tres opciones?
Paso 6: Verás que la respuesta es... ¡SÍ!
Una vez comprendas que (siguiendo nuestro ejemplo) aunque sepas mucho inglés y te comuniques con fluidez y seguridad, eso no implicará necesariamente que tengas que atender el teléfono o hablar delante de tus compañeros, la traba para aprender desaparecerá y tendrás el camino allanado hacia un manejo óptimo del idioma que estás aprendiendo.
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