En mi caso creo que he ido bastante bien, así que os quiero dar una serie de pautas que yo he seguido y creo que podrán ser de vuestro interés:
1. Para empezar considero de vital importancia que llamemos a cada cosa por su nombre, ya que no por llamarlo de otro modo va a dejar de existir. Nuestros hijos llaman al pelo-pelo y a la nariz-nariz, por lo tanto con los órganos sexuales debe ser igual.
Es bueno que conozcan el argot de la calle, pero también resulta imprescindible que sepan el nombre correcto. Cada cosa por su nombre.
2. Confianza. La figura que toman los niños como referencia suelen ser los padres, son el espejo donde el niño identifica su rol sexual. Por lo tanto si nosotros nos mostramos naturales el niño lo asumirá de igual modo.
Ese clima de confianza que tenemos que crear facilitará que el niño no se sienta incómodo al tener que tratar o abordar temas concretos.
3. Responde a curiosidad.Muchas veces, no solo con el tema de la sexualidad, no hace falta que ellos nos pregunten directamente, hacia los 3 años empiezan a surgirles dudas de todo tipo y es bueno saber responderles.
Cualquier momento es bueno para abordar la sexualidad con total naturalidad y siempre adaptando nuestra respuestas a su edad y capacidad de comprensión. Si ante una pregunta tratamos de evadir la respuesta lo que ellos van a captar y repetir es el disimular su curiosidad, además de inseguridad e intranquilidad.
4. ¿Qué saben? Con todas las alternativas que existen hoy en día sería bueno saber qué saben y por qué medio han llegado a ello nuestros hijos. Es una forma de protegerles para que accedan a aquello que corresponde a su edad, no más.
Nuestra actitud en este punto debe ser activa para saber qué conocimiento tienen y eliminar aquellos errores o malentendidos que han asimilado.
5. En el momento oportuno. El momento en el que debemos empezar a trata el tema de la sexualidad no es en la adolescencia, esta etapa ya es muy tardía. Si no nos encargamos nosotros mismos de formarlos, buscarán información por otras vías: amistades, Internet, la TV, etc.
6. Nosotros estamos de acuerdo. Antes de iniciar una charla con los hijos, los padres tenemos que unificar ideas en cuanto a la educación sexual que queremos darles a nuestros hijos.
7. Igualdad con nuestro hijo e hija. No tenemos que separarlos en distintos grupos, ya que lo que resulta interesante para unos lo es también para los otros y viceversa. Ambos sexos tiene derecho a recibir la misma información y formación.
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