Seamos o no conscientes de ello, las palabras que utilizamos para expresar nuestros pensamientos tienen un poder enorme sobre nosotros mismos. Son leyes a las que todos nosotros estamos sujetos, aunque muchas personas las desconozcan por completo.
Una vez que hagamos conscientes esas leyes, podemos conseguir que trabajen a nuestro favor y no en contra, cosechando beneficios que antes considerábamos como impensables o inalcanzables.
Como bien se expresa en el dicho: “la fe puede mover montañas”.
No debe auto-limitarse, debe soñar, y eso lo debe combinar con una importante dosis de entusiasmo y por supuesto perseverancia, que son dos ingredientes imprescindibles para alcanzar nuestros sueños. Si se fija aquellas personas que han perdido la capacidad de soñar para alcanzar nuevas metas es como si hubieran muerto en vida.
Todo proyecto que se plantee lleva su tiempo, muy pocas cosas se consiguen de la noche a la mañana. En ese mucho camino que ha emprendido tiene que aprender a valorar las pequeñas victorias que vaya obteniendo ya que serán el impulso que le ayudará a continuar por el buen camino. Estas pequeñas victorias nos aportan confianza y seguridad, así como energía para seguir adelante.
Por otro lado a la hora de programar el subconsciente, las imágenes cobran también especial relevancia y si no un ejemplo muy claro lo tenemos con la publicidad, que nos sugestiona a través de las representaciones pictóricas. Nos hablan y tratan de convencernos a través de las imágenes, que pueden ser seductoras, sensuales, arriesgadas, de ensueño, etc.
La imaginación es una estupenda herramienta de la que muchas veces no sacamos el suficiente partido, o si lo hacemos, lo hacemos equivocadamente. Por la educación que recibimos en muchos casos, se nos dijo que lo más inteligente es basarnos en la lógica y no hacer caso de la imaginación, aunque en realidad es una forma excepcionalmente productiva de alcanzar lo soñado.
Aunque algunas personas están orientadas hacia lo verbal, el impulso de lo visual es importante ya que para otras supone su principal fuerza de acción. Para impulsarlo visualmente lo que tiene que hacer es visualizar aquello que desea alcanzar como si ya lo hubiera logrado, es como practicar el triunfo antes de lograrlo.
Lo que puede conseguir con esas imágenes de éxito y felicidad o de tristeza y derrota es increíble. Las positivas conducen a situaciones positivas y las negativas también tiendes a cumplirse en negativo.
Lo cierto es que todo el mundo sueña, el problema radica en que no lo hacen de una forma adecuada. No lo hacen de una forma metódica y por eso no alcanzan la meta soñada.
Tanto su imaginación como sus palabras son como tesoros escondidos que uno mismo tenemos que aprender a valorar y usar en nuestro beneficio.
Son como semillas de plantas que nos pueden hacer crecer en una u otra dirección, dependiendo del abono y el riego que les demos.
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