Generador de Autoestima
Artículos
Institutos
Metáforas
Libros
Foro de PNLNET
Tablón de Anuncios
Colaboradores
Acerca de PNLNET


Salud
¡Necesito ayuda, no puedo solo!, por Nelly Vargas

          Esta simple exclamación a la que en un principio no daríamos más importancia de la que tiene, puede esconder una importante dependencia.



En principio, saber pedir ayuda cuando a uno una situación le supera, es algo realmente positivo e importante, ya que también existe el extremo opuesto, aquellas personas que se consideran tan autónomas y autosuficientes, que no son capaces de pedir ayuda nunca.

En este caso vamos a hablar de aquellas que consideran que no se las pueden arreglar solos, porque consideran que no hacen nada bien. Enfrentarse a la vida diaria para ellos supone un auténtico reto, ya que creen que tienen verdaderos problemas para realizar nuevas tareas que se les van presentando día a día.

Si realmente sufres de dependencia, la vida para ti supone un auténtico suplicio. No te crees capaz de hacerle frente tú solo, crees que tu necesidad por los demás es algo imprescindible.

Tu pensamiento se reduce a: “no soy capaz”.

Tu vida es una lucha, una constante lucha por la supervivencia en un mudo de adultos, en la que tú te sientes como un pequeño indefenso.

Y a esto hay que añadirle tu indecisión para tomar decisiones. Lo que aumenta más la dificultad que uno tiene para tomar un camino u otro, para adquirir un coche u otro, para aceptar o rechazar un trabajo, para escolarizar a tus hijos en un colegio o en otro, para asistir a una cita o a otra, etc.

Estas personas viven en una constante duda. Primero para tomar una decisión, lo cual meditan y piden opinión un ciento de veces, y después de decidirse, siguen dando vueltas al asunto, pensando en si su decisión será la correcta.

A este tipo de personas lo desconocido les atemoriza, es por eso que no les gustan los cambios. Prefieren que todo siga igual, que nada cambie. Esto se debe a su inseguridad en la toma de decisiones.

Sí que es cierto que este tipo de personas presentan cierto déficit en lo que a recursos se refiere. Esto no tiene otra explicación, mas que siempre han relegado sus quehaceres o tareas en otros.

Sin embargo, también es cierto que en la mayoría de los casos estas personas exageran sus incapacidades, sin ni siquiera intentarlo. Algo que sin lugar a dudas, conforme vayan practicando, irán poco a poco mejorando.

Ya hemos visto que una de sus estrategias para evitar responsabilidades es la de relegar su deber en otras personas. Por otro lado, otro sistema que emplean es el de huida.

Lo que hacen es, de un modo u otro, evitar las tareas que creen no son capaces de realizar.

Esta realidad puede darse por padres que sobreprotegen demasiado a sus hijos o por lo contrario. Padres que han sido muy poco protectores.

Por lo tanto resulta imprescindible que las personas, ya desde una edad muy temprana, establezcan una base que sea segura y seguidamente, con esa base como sede, moverse para llegar a ser autónomos.

En definitiva, hay que cambiar esa dependencia por un sentimiento real de eficacia, viéndote a ti mismo como una persona autónoma y autosuficiente que puede moverse tranquilamente en un mundo de adultos.

Aprender a cuidar de uno mismo, aunque aceptemos la ayuda de otros cuando la circunstancias así lo exijan.



Otros artículos de Nelly Vargas en ¡Chasquido!



Los artículos publicados en ¡Chasquido! son responsabilidad exclusiva de sus autores.
Prohibida la reproducción total o parcial sin permiso previo del Editor.
Copyright ©1997 - 2009 TRACE COMMUNICATION. Todos los derechos reservados.


Ansiedad