Este sentimiento varía notablemente según las personas, las culturas y por supuesto depende del lugar en el que se encuentren.
Ya que no tiene nada que ver el atuendo que elegiremos para ir a la oficina o al teatro con el que nos pondremos si nuestro destino es la playa o la intimidad de la que cualquier persona disfruta en su propia casa.
Las situaciones de pudor nos pueden llevar a tener reacciones tales como sensación de asfixia, sequedad en la boca, sudoración, palpitaciones etc.
Pudor podemos llegar a sentirlo en muy diversa situaciones. Es por ello que hay gente que se siente pudorosa cuando tiene que manifestar sus sentimientos públicamente, cuando tiene que escuchar ciertas palabras o simplemente por el olor corporal.
La diversidad y curiosidad en cada caso es inmensa, provocando marcadas diferencias entre los distintos pueblos y las diferentes épocas.
Así hasta hace bien pocos años ciertos nativos de Haití eran incapaces de comer si eran observados por alguien, pero no tenían ningún pudor en realizar actos sexuales en público.
Otro caso curioso es el que se daba en China el siglo pasado, en el que solamente el esposo podía ver los pies desnudos de su esposa.
O el caso de la mayoría de las culturas antiguas en las que se tapaban los orificios corporales simplemente por temor a que se cuelen malos espíritus, en ningún caso por causas pudorosas.
Para ellos el pudor está en el acto de comer y no en el acto sexual, es por ello que podemos ver claramente que este sentimiento varía de una cultura a otra, de una situación a otra y por supuesto de una época a otra.
Parece ser que la raíz de todo esto se encuentra determinada por cada cultura, y así cada una de ellas va marcando las reglas, dictaminado qué partes del cuerpo no se debe mostrar o qué es o no indecoroso.
Además en muchos casos cada acto impúdico viene ya predeterminado por un castigo a realizar a todas aquellas personas que lo realicen.
En algunos casos el pudor ha sido considerado como un factor negativo que coarta la vida de las personas, llegando incluso a considerar que impide el desarrollo integral de las personas.
Como podemos ver el pudor es sin duda alguna un sentimiento cambiante que en muchos casos lo que hace es cambiar de dirección nuestro comportamiento o valoraciones según el momento y e lugar.
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