La PNL ofrece una efectiva tecnología para modificar nuestro estado de experiencia de forma rápida. La PNL, como una de las metodologías más modernas en cuanto al conocimiento de la conducta humana, se ha fijado también en el proceso que se produce a nivel neuronal dentro del cerebro del ser humano, los cambios que se producen en las células del sistema nervioso central a partir de los cambios en la experiencia. Sin embargo, no es necesario saber mecánica para poder conducir un automóvil, sólo se necesitan saber las bases generales que hacen que el coche funcione, ni son necesarios conocimientos profundos de psicofisiología para poder entender la PNL. Pero en este artículo vamos a acercarnos a las estrategias básicas de la PNL en el proceso que se produce a nivel cerebral y vamos a hacerlo de forma muy sencilla, tal como es la vocación de esta revista electrónica. Poca PNL podríamos aplicar si nos dedicásemos a complicar las cosas.
Como en cualquier otro modelo de pensamiento, necesitamos definir algunos conceptos antes de empezar a profundizar en el tema. En primer lugar vamos a diferenciar entre SENTIMIENTO y EMOCIÓN, dos términos que muchas personas utilizan como sinónimos, pero que definen dos estados diferentes de nuestra experiencia sensorial. Sentimiento es la percepción fisiológica codificada a través de nuestro sistema vestibular, tactil y propioceptivo que genera experiencias internas y externas de componentes kinestésicos. Aspectos relacionados con sentimientos son temperatura, textura, presión, movimiento, tensión muscular, hgormigueo y peso. Emoción, por su parte, es el aspecto subjetivo, comparativo, que establecemos cuando se produce una experiencia y que contrastamos con con la internalización de creencias, valores y expectativas. Comparando los dos términos, podemos decir, por lo tanto, que sentimiento es el aspecto directo, objetivo y medible DE nuestra experiencia sensorial, mientras que emoción es el aspecto más indirecto, subjetivo y no medible SOBRE nuestra experiencia.
Las neuronas no tienen un interruptor mecánico que las haga funcionar cuando está conectado y que las haga dejar de funcionar cuando está apagado. Existe un cierto lapso de tiempo entre el instante en que una neurona es estimulada y el momento en que puede volver a ser estimulada de nuevo, un lapso en que ningún estímulo, por muy fuerte que sea, es capaz de conseguir una respuesta en la estimulación. Este lapso no es muy grande, entre 0,5 y 1,5 milisegundos, pero es suficiente como para que existan espacios vacios en la información que recibe nuestro sistema nervioso central respecto a lo que ocurre a nuestro alrededor. La información es. por tanto, incompleta. Pero nuestro cerebro se las apaña para rellenar artificialmente esos espacios con información mo necesariamente acorde con la realidad. Lo que recibimos son como bloques de información, no una información continua. Es como si vemos una película de cine que tiene 24 imágenes por segundo, tenemos la sensación de continuidad, porque nuestro cerebro rellena esos espacios vacíos, pero entre esos bloques de información, entre un fotograma y el siguiente, hay un espacio vacío. Las películas de dibujos animados actuales tienen entre 30 y 40 dibujos por segundo y tenemos la sensación de que existe una continuidad entre ellos. Las películas clásicas de Disney tienen alrededor de 60 dibujos por segundo y esto hace que tengamos la sensación de que son mucho más reales y con más continuidad entre ellos.
Investigando sobre las capacidades de codificación de nuestro cerebro, nos encontramos con que si aumentamos la intensidad de los estímulos y su frecuencia, nuestro sistema nervioso es capaz de generar unos 1.200 impulsos por segundo. Si tenemos en cuenta que nuestra capacidad normal es la de generar entre 400 y 600 estímulos por segundo, podemos llegar a la conclusión de que nuestro cerebro está produciendo constantemente una película que funciona entre seis y diez veces más deprisa que una película clásica de Disney. Pero, para darnos sensación de continuidad, nuestro cerebro también fabrica bloques de información que introduce entre un "fotograma", entre una estimulación, y la siguiente.
Las muestras codificadas de nuestro entorno son enviadas por nuestros receptores sensoriales hasta el cerebro, en donde son combinadas entre sí en unidades representacionales. La combinación entre sí de estas multidimensionales unidades crean lo que se conoce como momentos psicológicos, que se pueden definir como los periodos interiores en los que es no es posible distinguir secuencias simultáneas o identificar un orden específico en que ocurren los eventos. El concepto utilizado por la PNL de sinestesia es un ejemplo de un momento psicológico que está operando en un nivel estratégico del proceso.
Así, cada moneto psicológico está formado por dos o más bloques de información sensorial, generalmente procedentes de sistemas representacionales diferentes, que han sido fusionados juntos para crear un único evento neuronal. El momento psicológico define el nivel en el que opera nuestra memoria. Veremos a continuación cómo muchos momentos son accesados y utilizados por nuestro sistema neurológico que procesa e interpreta nuestra experiencia.
Otro aspecto que tenemos que clarificar antes de seguir es la relación operativa entre la actividad neronal codificada y el significado subjetivo que se asocia a ese particular hecho. A no ser que quisiéramos sugerir la presencia de alguna interpretación abstracta de la experiencia en nuestro cerebro, tendríamos que presumir la existencia de alguna relación directa entre el código neurológico generado por el impacto de los estímulos del entorno en nuestro sistema nervioso y la subjetiva definición que creamos con las representaciones codificadas. Muchas teorías y modelos han querido describir este fenómeno neurológico. Tan complicado como puede parecer el cerebro, su nivel de eficiencia parece favorecer la idea de un simple proceso relativo de conexión entre la entrada de información y el significado que le damos. Lo más simple, por supuesto, es pensar en una simple y automática asociación paso a paso.
Podemos llegar a la conclusión de que lo que identificamos como experiencia es una consecuencia simultánea del proceso sensorial. Podemos aceptar que el imput sensorial no pasa a través del cerebro de forma subjetiva. Si la información codificada fuera manejada de una manera imparcial, la gente tendría la misma sensación ante un mismo hecho, cosa que evidentemente no es cierta. Como esto no sucede, entonces podemos deducir que el cambio ocurre entre la codificación del estímulo y la asociación del significado de esos códigos. Cada transformación añade información a los patrones neuronales, borra información de los patrones o modifica los patrones que recibe inicialmente. A partir de algo que influye en los patrones neuronales existe un impacto directo en nuestra experiencia. Esta fase de trasnformaciones es crucial para comprender el proceso subjetivo.
Podemos dividir la actividad neuronal en seis fases de proceso:
1) PERCEPCIÓN del entorno, que puede ser interno o externo.
2) INTEGRACIÓN de las percepciones, creandose un combinado, representación interna del momento psicológico.
3) INTERPRETACIÓN de las percepciones combinadas codificadas.
4) COMPARACIÓN de la interpretación con los sentimientos, valores y expectativas subjetivas.
5) SÍNTESIS de un estado psicofisiológico combinado y
6) SELECCIÓN de una respuesta entre varias opciones de conducta aprendida.
La conducta seleccionada como respuesta es entonces aplicada contra el entorno como un intento de alterar ese entorno de la manera deseada.
| | CONTEXTO AMBIENTAL | ® | 1 PERCEPCIÓN | ® | 2 INTEGRACIÓN | ® | 3 INTERPRETACIÓN | | | . | . | . | . | . | . | . | ½½ | | | . | | . | . | . | EMOCIÓN | | ½½ | | | . | | . | . | . | ½½ | . | ½½ | | | . | ¾¾ | ¾ | 6 SELECCIÓN | | 5 SÍNTESIS | . | 4 COMPARACIÓN | |
Cada fase de esta secuencia contribuye elegantemente a nuestra experiencia subjetiva. Usando esta ilustración como modelo podremos examinar cómo cada fase del proceso cortical da forma a nuestra experiencia dirige el estado emocional generado por nuestro sistema y activa nuestras conductas seleccionadas como respuestas.
Este articulo constará de seis partes.
1. Percepción
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