El rumbo de nuestras vidas
0Establecer los objetivos que deben regir nuestras vidas es evidentemente uno de los factores más determinantes a la hora de conseguir la felicidad y el éxito.
Establecer los objetivos que deben regir nuestras vidas es evidentemente uno de los factores más determinantes a la hora de conseguir la felicidad y el éxito.
El poder de las palabras se puede experimentar cuando conversamos y compartimos nuestros pensamientos con los demás. Sin darnos cuenta los mensajes de presuposiciones y equivalencias ocultas en las palabras nos pueden cambiar la vida para siempre, pueden ser oraciones simples expresadas por cualquier persona, desde un niño hasta un anciano.
La obra máxima de Pigmalión, escultor legendario de Chipre, fue Galatea, una estatua a la cual le dedicó tal tesón y energía, que al ser terminada era sencillamente perfecta. Su corazón entonces se hinchó de amor por su obra sin mácula. Afrodita, la Diosa del amor, se conmovió ante aquella pasión imposible entre el hombre y su obra, así que le infundió vida a la estatua… Pigmalión logró entonces materializar su amor al casarse con su propia creación.
El consumo, abuso y dependencia de drogas es un fenómeno multidisciplinar que incluye aspectos económicos, políticos, culturales, psicosociales, sanitarios e ideológicos. Si tenemos en cuenta la persona, sustancias psicoactivas, familia y sociedad, todos estos factores nos hacen entender el problema de las drogas y drogodependencias.
Toda educación en la vida social ha consistido, pausada y poco a poco, en crearnos imágenes prácticas de nosotros mismos, estructuradas, bastante convencionales para que los otros puedan captarlas sin demasiada dificultad, evitando ambigüedades.
Martín decía que tenía dificultad para concentrarse cuando estudiaba. Tenía apenas veinte años, y trabajaba en un Banco de primera línea mientras completaba su carrera de Licenciado en Administración de Empresas. Pero la dificultad para concentrarse no venía, según él, de la combinación de la carga laboral con el estudio, ni de la falta de tiempo: era su padre quien no le permitía estudiar con tranquilidad.
Las expresiones lingüísticas como grafismos y sonidos son parte del mundo perceptivo. Son objetos perceptivos entre otros objetos perceptivos. Las usamos según ciertas reglas. Las escribimos en cierto orden y las proferimos en cierta sucesión. Además, aprendemos en qué circunstancias es oportuno, cortés, impropio, falaz, usar precisamente esas expresiones, en ese preciso orden y con ese tono de voz. Pero su significado no se agota con las reglas gramaticales y sociales.
Nuestro futuro no necesita ser guiado por nuestro pasado, así una vez que nos hemos desecho de las viejas pautas de pensamiento con las afirmaciones oportunas nos liberamos de nuestras creencias limitadoras.
El poder cerebral del que disponemos es mucho mayor del que a simple vista nos parece. La diferencia entre la mediocridad y la excelencia está basada especialmente en la manera en la que pensamos. Pero no todo se reduce a eso, la manera con la que sentimos también tiene una gran influencia.
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