Adiós a las faltas de ortografía

Foto: Luke Healey(Licensed Under Creative Commons)

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Por Ricardo Morencos

¿Por qué las palabras se escriben como se escriben? ¿Por qué una palabra tan sencilla como “habilidad” se escribe con “”h” y con “b”?  Se escribe así porque la lengua española ha ido evolucionando durante siglos y se ha establecido que haya unas normas ortográficas para todos. Sin embargo, una palabra elegida al azar tiene trece posibilidades sobre catorce de no estar incluida en ninguna norma ortográfica.  ¿Cómo sabemos que una palabra está bien escrita? Simplemente, sabemos que está bien escrita porque utilizamos una estrategia mental que nos lo indica. Quienes tienen faltas de ortografía es debido a que no utilizan la estrategia mental adecuada. En este artículo se explica cómo lo hacen quienes no tienen faltas de ortografía. Y, ya sabe, si alguien puede hacerlo, usted también. Enseñar a los alumnos esta estrategia les permitirá superar sin dificultades este importante aspecto. ¿Qué diferencia a una persona que tiene una buena ortografía de otra persona con mala ortografía? Veamos qué diferencias hay entre una y otra:

Empecemos con las personas que tienen mala ortografía: Cuando oyen una palabra se imaginan lo que representa esa palabra. Por ejemplo, si oyen la palabra “ventana” y son predominantemente visuales, se imaginan una ventana pero en la imagen de una ventana no se tiene constancia de su ortografía. Si son kinestésicos lo que seguramente harán será crear una sensación respecto a la ventana, relacionada con sentimientos asociados con ventanas. Si son auditivos, lo que posiblemente harán será repetir en su interior la palabra “ventana” a ver cómo suena mejor (pero en español no hay diferencia de sonido entre “b” y “v”). En cualquier caso, dudan de cómo se escribe la palabra.

¿Qué hacen las personas que tienen buena ortografía? Cuando escuchan una palabra buscan mentalmente la imagen de esa palabra y ven todas las letras que la componen. Es como si tuvieran una pantalla mental, un archivo, en el que van guardando las palabras escritas en imágenes. De esta forma, saben, por la calidad de la imagen, si pueden escribir esa palabra con total seguridad o no. Si la ven pequeña, oscura o borrosa tendrán duda sobre su ortografía y lo que harán será buscar una palabra parecida, con la misma raíz, o bien escribirán la palabra de las dos maneras posibles (“ventana” y “bentana”) y la forma incorrecta será evidente ante sus ojos.

Oye la palabra –>Recuerda visualmente la palabra –> Chequea la sensación de la palabra –> escribe la palabra.

La única manera de saber cómo se escribe una palabra es viéndola mentalmente. Si tratamos de oírla o de sentirla no sabremos su escritura correcta. ¿Cómo se puede ayudar a los alumnos a mejorar su ortografía? En primer lugar mejorando su memoria visual por medio de ejercicios de visualización. En segundo lugar deletreando palabras al revés, de detrás hacia delante (es imposible hacerlo sin visualizar las letras). Se puede empezar con palabra de tres letras e ir ampliando poco a poco. Por último, haciendo dictados y tratando de buscar sensaciones de seguridad en la ortografía.

Algunos alumnos pueden necesitar una atención individualizada, pero en general es posible instaurar esta estrategia de forma grupal. Un mínimo número de alumnos puede necesitar el apoyo de especialistas que le enseñen a visualizar las palabras.

Es curiosa la existencia de alumnos que tiene faltas de ortografía en español, pero no las tienen cuando estudian inglés o francés. Esto es debido a que cuando inician el estudio de una lengua extranjera desarrollan estrategias que no han puesto en marcha cuando han aprendido su lengua materna.
Según Vicente Barberá, hay cinco palabras que producen el 10% de los errores. Otros autores afirman que conociendo quince palabras se domina el 30% de los errores y que conociendo 67 disminuyen el 60% de los errores. A estas palabras las han llamado “vocabulario básico cacográfico”. Por lo tanto, si se hacen ejercicios de dictado conteniendo estas palabras, la posibilidad de eliminar errores en la ortografía aumenta considerablemente. Igualmente, si se conocen las reglas básicas de ortografía que no tienen excepciones (como B+consonante, illo-illa, M antes de P ó B, verbo haber, pretérito imperfecto en –aba, hie hue, reglas de acentuación y diferencias entre homófonos) y se automatizan, las posibilidades de cometer errores ortográficos disminuyen considerablemente.

Ejercicio
1.Mira la palabra escrita, pero sin pronunciar interiormente sus letras. Cierra los ojos e imagínatela, mírala mentalmente sin pronunciarla.
2.Imagina escrita en el aire la palabra anterior. Métela dentro de una “pantalla mágica” que estará por encima de la línea horizontal de tus ojos.
3.Dibuja con tu dedo índice la palabra en el aire, como si el aire fuera una pizarra.
4.Deletrea la palabra primero desde el principio y después desde el final.

 

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