Crea opciones ahora

Foto: Haroldd(LCC)

Por Jessica Riveri

Respira por un momento tomando conciencia de tu respiración – antes de comenzar a leer este artículo, ¿cómo inhalas ahora y luego como el aire sale de tu cuerpo? Tómate tu tiempo. Toma conciencia de lo que ocurre en ti, AHORA: sensaciones, emociones y pensamientos. Obsérvalos y al mismo tiempo respira, como si cada darse cuenta fuese parte de esta gran respiración. Y en este espacio te invito a escuchar una pregunta simple, que quizás la has escuchado mucha veces. Algunas ha sido dicha por ti mism@, en otras ocasiones han sido otras personas cercanas a ti quienes la han enunciado. Es una pregunta que cuando es escuchada abre un movimiento en tu interior, más aún si la dices desde un silencio dentro de ti. ¿Estás dispuest@? – con certeza es un desafío abrirse a escuchar esta pregunta, puede abrir nuevos procesos en tu vida; siendo muy simple busca despertar la conexión contigo mismo, contigo misma.

Mira hacia el horizonte, proyectando tu visión hacia la lejanía, como cuando estás en frente del mar y miras hacia el amanecer o atardecer del sol. Hay una mirada allí, que muchas veces no nos es posible hacer dado que estamos inmersos en la dinámica del presente, en el hacer diario, en el cumplir, en el continuar con la rutina, administrando problemas viejos y estables. Sí, escuchar esta pregunta implica que orientes tu mirada hacia el horizonte, levantes tu cabeza y en posición central mires más allá del metro que tienes al frente.

Escuchar esta pregunta es como un pequeño viaje, que te permite salir del presente, tomar perspectiva, respirar más hondo, para luego volver a tu día, AQUÍ y AHORA. ¿Inicias el viaje?

Si tu respuesta es sí, continúa leyendo, son sólo dos palabras.

¿Qué deseas?

Cuida que su formulación sea en positivo, que sea lo que deseas vivir. A veces proyectamos futuros queriendo evitar lo negativo: “quiero no quedar cesante, quiero no ser abandonada, quiero evitar…” y esa manera de pensar es una estrategia poco efectiva, dado que la realidad que quieres evitar es la que captura finalmente tu atención y energía vital. He atendido a muchas personas en psicoterapia queriendo ser distintas de su padre o madre: “no quiero parecerme a él/ ella”, sin embargo llegan a la adultez aproblemados porque se miran en el espejo y reconocen a él/ ella en su rostro y forma de actuar. Son lo que no deseaban ser.

Desde el punto de vista psicológico, las capas más profundas de nuestro inconsciente no reconocen el no. Freud ya lo decía en sus orígenes, que el inconsciente captura sólo procesos, y así cuando repites a lo largo de los años: “no quiero parecerme a él/ ella”, lo que escuchan las capas profundas de tu ser es, “quiero parecerme a él/ ella”.

“Quiero no comer en exceso”, “deseo dejar de ser tímido”, “no quiero estar en el sistema”, son formas poco efectivas de guiarte hacia el futuro que anhelas. Entonces, visualízate en positivo, en dónde quieres estar y con quienes quieres compartir, comportándote específicamente como lo deseas. Toma un tiempo para visualizarte y habitar ese espacio como si fuese hoy. Vívelo intensamente.

Esto tiene varias ventajas. Por un lado incorporas la vivencia como experiencia, y con ello la precisas. Humberto Maturana (El árbol del conocimiento, Humberto Maturana y Francisco Varela, Editorial Universitaria, 1984), biólogo chileno, ha formulado que a nivel del sistema nervioso no existen diferencias entre fantasía y realidad, si una historia la vives plenamente en tu sistema neuronal es equivalente a vivirlo de hecho. La distinción entre fantasía y realidad es posterior a la experiencia. Recuerdo un ejemplo que él nos daba en las aulas universitarias, cuando decía: si vas por la calle y a lo lejos ves a un novio de tu adolescencia, viene hacia ti… ¿qué ocurre?. Todo tu cuerpo responde y emociona, pero la persona se acerca y no era. Era una fantasía, sin embargo, la experiencia primera fue vivida con la intensidad de que realmente era un encuentro significativo.

Entonces, mediante la visualización de realidades positivas construimos posibilidades y opciones de vida nuevas en nuestro sistema de aprendizajes. Aprendes mediante la visualización. Los deportistas de alto rendimiento bien saben el impacto que tiene en sus resultados ser capaces de vivenciar el movimiento que desean conquistar en su competición.

Al mismo tiempo puedes evaluar objeciones en ti misma(o), precisar si es realmente lo que deseas o si es necesario enfatizar algún ámbito o delimitar algún factor allí presente.

Si percibes alguna objeción, ese habitual – “si, pero…”, cógelo en su enunciado, escúchalo y pon atención a qué está a la base de esa objeción: ¿cuál es el criterio que quiere preservar mediante esta limitación? Por ejemplo: deseo hacer gimnasia dos veces por semana, sin embargo he tomado varias clases, en varios institutos y deserto… no logro mantenerme en lo que deseo, que bien sé que es necesario para mi salud presente y futura. Esto lo escuché de una madre que trabajaba jornada completa y tenía dos hijos pequeños, así al entrar en la profundidad de la objeción, hacer ejercicio implicaba llegar más tarde a casa y con ello sus valores ligados a ser madre cuestionaban su ida al gimnasio. El desafío aquí es cómo integrar ese valor en el objetivo. Hacer gimnasia y al mismo tiempo responder al llamado de la maternidad. Para la mujer del relato, significó cambiar los horarios de clases, de después del trabajo por tiempo de almuerzo, donde podía cuidar de un almuerzo más liviano y saludable y, mantener la rutina de realizar ejercicios, llegando temprano a casa.

Es como cuando te subes a un taxi, necesitas subirte entero hacia donde vas. No puedes dejar partes tuyas en casa. Necesitas tu presencia y al mismo tiempo, entregar las coordenadas exactas a donde vas. Decir: “por ahí”, no ayuda, “por la zona norte”, no es suficiente. Visualiza la experiencia como si fuese presente. Que tu cuerpo esté allí, plenamente presente. Poseemos este don de imaginar y vivir en función de ellas: sensaciones, emociones y pensamientos. Úsalo.

Hemos aprendido que este es el primer paso para encauzar la creatividad, con esta pregunta: ¿Qué deseas?

En ocasiones la respuesta puede ser algo que implica un gran cambio en tu estilo de vida, un llamado de futuro que atemoriza o crea inestabilidad. En ese caso, te invito a cambiar de perspectiva. A veces la vivencia es de un futuro que te aplasta, tómalo y aléjalo unos cuantos metros de ti. No todos los objetivos están en lo inmediato, aquí en frente de tu próximo paso; muchas veces requerirá caminar un trecho mayor. Y pon atención a qué objetivo próximo podría ser el primer paso en esa dirección. Si te pregunto: ¿cómo se come un elefante?… por cierto, de un pedacito a la vez.

Cuál es el primer hito que tú puedes realizar en esa dirección; y aquí es importante distinguir entre lo que son ámbitos de autocontrol y de dependencia externa. El objetivo formulado ha de estar en el ámbito de tu influencia o sea que dependa de ti. Decir por ejemplo: cambiaré a mi esposa en su forma de actuar, de mi jefe depende que yo logre hacer mi trabajo bien, son maneras poco efectivas en la formulación del objetivo, es como decir, mi éxito depende de que me saque la ruleta del casino, del azar. La formulación de tu objetivo ha de incluirte a ti mismo como actor protagónico, porque ¿quién más que tú puede lograrlo?

Ahora el segundo desafío es cómo crear el puente hacia ese futuro. Sin dudas, no basta sólo con definir el norte, necesitamos transitar caminos, crear puentes muchas veces entre orillas distintas de un río. Caminar un camino que con certeza tiene ondulaciones, no es recto, no es dar un paso y ya estás, sino mas bien, es crear un camino al andar, donde tendrás que usar tu ingenio, aprender nuevas cosas, aprender a pararte, si te has caído y abrir nuevas opciones, aprender de la experiencia, ciertamente, cada futuro que te llama es una gran escuela donde aprenderás mucho de ti y de otros.

Si estás leyendo este artículo, ya has pasado por el aprendizaje de la lectura, de la escritura. ¿Has visto a un niño que está en sus primeros pasos?, donde habitualmente son los brazos de mamá o papá los que lo impulsan a avanzar, a correr el riesgo, sin dudas, ese niño (y cada uno de nosotros cuando estuvo allí) no sabía todo el mundo que abría esa pequeña y gran conquista, sólo seguía lo que de él/ ella nacía.

Escucha esa sabiduría de tu interior y dime: ¿qué deseas?

Construyendo puentes hacia lo que deseo

Aprendiendo de lo que funciona bien está en la base. Así, Robert Dilts (Liderazgo Creativo, Robert Dilts, Editorial Urano. 1998. / Tools for Dreamer, Strategy for creativity and the structure of innovation. R. Dilts, T. Epstein, R. W. Dilts, Meta publications Inc. 1991), uno de los líderes indiscutidos de esta disciplina, ha estudiado distintas genialidades de manera de precisar estrategias de creación de futuro. Walt Disney fue uno de los creativos estudiados, logrando precisar un patrón de procesamiento de información que sistemáticamente permite encauzar la creación de futuros.

Desde otra mirada, Stephen Gilligan (Walking in Two Worlds, Stephen Gilligan and DvorahSimon, Zeig, Tucker and Theisen Inc, 2004) ha sostenido que el fortalecimiento de nuestra identidad está sujeta al balance de tres fuerzas arquetípicas.

De acuerdo a Gilligan ellas son:

  • Fortaleza, poder, determinación, fiereza. Se necesita fortaleza para seguir comprometido y fijar límites. La fortaleza sin las fuerzas equilibrantes de la compasión y el humor puede transformarse en violencia y agresión. “Un elefante en una cristalería”.
  • Compasión, amor, delicadeza, apertura, gentileza. Se necesita compasión para conectarse con los demás, para lograr la totalidad emocional y para dar y recibir eficazmente el apoyo necesario para crecer. La compasión y delicadeza sin fortaleza y humor puede transformarse en debilidad y dependencia.
  • Humor, capacidad de jugar, flexibilidad, creatividad, viveza. Se necesita humor para encontrar perspectivas nuevas, para ser creativo y flexible, pero el humor sin fortaleza y compasión puede volverse cinismo y engaño superficial.El desafío es integrar las tres fuerzas, al mismo tiempo. Una identidad bien sostenida está inmersa en el flujo de estos tres tipos de cualidades.A continuación te propongo un diálogo con Disney y los arquetipos, de manera que puedas construir puentes hacia lo que deseas siendo parte de un gran equipo. Te sugiero que converses con ellos siguiendo la secuencia de preguntas. Y toma un tiempo para cada una de ellas, sal a caminar por ejemplo con sólo una pregunta y luego, escucha la otra. Puedes hacerlo todas al mismo tiempo o en secuencias y pausas.
  • Conversación de apertura:Disney: ¿Qué es lo que deseas?Arquetipo de la Compasión: ¿Por qué es importante…? ¿Cómo este proyecto aporta al sistema mayor: familia, comunidad, sociedad o planeta?Arquetipo de la Fortaleza: ¿Quién eres tú en este proyecto? ¿Cómo este proyecto crea una diferencia en el sistema?Arquetipo del Humor: ¿Por qué este proyecto es gozoso/vital para ti?Conversación de diseño de planes:Disney: ¿Cómo lo vas hacer? Diseña un plan de acción, el primer paso, el segundo. ¿Quiénes son los implicados? y, ¿cómo asignas las responsabilidades?

    Arquetipo de la Compasión: ¿Qué acciones realizarás para cultivar tus vínculos significativos en el logro de este proyecto?

    Arquetipo de la Fortaleza: ¿Cuáles son los hitos claves a conquistar? ¿Qué obstáculos puedes encontrar? y, ¿cómo los superarás?

    Arquetipo del Humor: ¿Qué harás para disfrutar mientras haces todo lo que tienes que hacer para el logro del objetivo? – en cada paso.

    Conversación de evaluación de calidad:

    Disney: ¿Existe algo que esté omitido en tu plan de acción? ¿Has evaluado las consecuencias que esto conlleva? ¿Cómo integras la experiencia previa, tus antiguos aprendizajes en todo esto?

    Arquetipo de la Compasión: ¿Estás enamorado de este proyecto? ¿Cuál es tu compromiso?

    Arquetipo de la Fortaleza: ¿Estás preparado para hacer las conquistas que se necesitan? ¿Hay algo que hacer -antes de salir y dar la batalla-?

    Arquetipo del Humor: ¿Hacer todo esto, te fortalece en tu vitalidad? ¿Cómo?

    Si identificas alguna objeción, identifica cuál es el criterio que busca preservar con ello. Luego trasfórmala en una pregunta respecto del objetivo. Por ejemplo: Si ante la pregunta ¿estás enamorado de este proyecto?, ¿cuál es tu nivel de compromiso?, surge como respuesta: “siento cierta apatía”, pregúntate: ¿qué está a la base de la apatía?, ¿qué busca preservar?… si respondes autocuidado, entonces, el paso siguiente para integrar la objeción en el proceso creativo es: ¿Cómo podrías considerar el autocuidado en el logro del objetivo, en tu plan de acción?

    Volviendo a casa

    Respira por un momento tomando conciencia de tu respiración -AHORA, una vez leído este artículo. ¿Cómo inhalas ahora y luego como el aire sale de tu cuerpo?. Tómate tu tiempo. Toma conciencia de lo que ocurre en ti, AHORA: sensaciones, emociones y pensamientos. Obsérvalos y al mismo tiempo respira, como si cada darse cuenta fuese parte de esta gran respiración.

    La vida se juega finalmente en el aquí y ahora. Sí, tienes objetivos, hay futuros que te llaman, sin embargo, la única forma de abrirse a ese futuro es abrir tu presente a esa nueva realidad. AHORA. Lo único certero es que estás aquí y ahora. ¿Qué puedes hacer aquí y ahora que te una a tus deseos? Quizás son pequeños indicios de lo que es tú llamado, sin embargo, todo desarrollo parte de lo pequeño. Crea, inventa, imagina y disfruta cada paso, cada presente. Caminar hacia el futuro que deseamos puede implicar tramos donde sólo se puede caminar a pasos de hormiga, otros tramos serán con la agilidad de una chita…. Independiente de cómo sea, son pasos de avances.

    Recuerda cuando aprendiste a caminar, a hablar, a escribir… mundos nuevos que se abrieron, quizás hoy será aprender a meditar, a centrarte, a conquistar nuevos desafíos, a construir nuevos legados para nuestros hijos, nietos, las nuevas generaciones. Aprender a cocinar exquisiteces, deleitarte con la vida, aplaude cada pequeño paso, bien te lo mereces.

    Stop a la Agorafobia

    Ricardo Ros – Stop a la Agorafobia
    Segunda Edición

    ¿Qué es la agorafobia?
    – ansiedad cuando te encuentras en lugares o situaciones en los que es difícil escapar si ocurre algo (o te resulta embarazoso).
    – miedo a tener una Crisis de Pánico y crees que no vas a tener posibilidad de recibir ayuda.
    – miedo a estar solo fuera de casa, a mezclarte con mucha gente, a hacer cola, a pasar por encima de un puente, por debajo de un túnel, subir a un ascensor, montarte en un avión, etc.


    Más información

     

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