Seis pensamientos tóxicos que afectan a las personas inteligentes

 

Por Edith Gómez

6 mentiras que te dices a ti y afectan a tu éxito

Es normal conversar consigo mismo, tener esos “monólogos intrapersonales” muchas veces nos ayuda a recapacitar, reconocer nuestros errores, observar desde un punto de vista más imparcial distintos asuntos y demás. Sin duda alguna, pueden ser tan útiles, como destructivos.

Muy posiblemente todos hemos pasado por monólogos en los que nos mantenemos única y exclusivamente criticándonos a nosotros mismos, lo más importante en todo esto, es saber identificar nuestras fallas, darle múltiples perspectivas y, tal como se aplica en la historia contemporánea, identificar los hechos que nos llevaron allí para evitar que sucedan nuevamente o estar preparados con soluciones.

Hecho todo esto, debemos evitar el seguir culpándonos. En más de una oportunidad puede que hayan puesto sobre nosotros una carga que era demasiado pesada o que simplemente no te correspondía. Debemos de estar al tanto de las más grandes mentiras empresariales y no dejar que nos afecten. Por ello, analizamos las principales causas que afectan y nublan nuestro juicio por esta culpabilidad.

Inteligencia emocional

Es la capacidad que tienen las personas de entender, asimilar, procesar y controlar todo lo que está en su entorno y que puede afectar positiva, negativa o neutralmente sus emociones y estado de ánimo. Por consecuente, la habilidad de cada persona en manejar estos, tiene el poder de pasar por situaciones siendo afectados de forma positiva, negativa o neutral a la hora del desempeño en cualquiera de sus actividades día a día.

Aún con esto, te preguntarás el por qué tiene que ver una cosa con la otra. Pues es sencillo, si permites que cualquier acción o resultado tenga un impacto negativo en tus emociones, es normal que tengas: desánimo, tristeza, etc. Y que eso genere una falta de productividad, eficiencia o peor, que debas pedir tiempo fuera del trabajo.

Esto no es más que señal de posible baja autoestima o un centenar de otras razones. Y para combatir el mal, hay que conocer sus causas, las más comunes son las 6 siguientes:

1.- La perfección equivale a éxito: todos como seres humanos, fuimos hechos y estamos criados para tener fracasos. Puede sonar pesimista, pero por el contrario, la mejor forma de progresar es con los fracasos, privar a las personas o a nosotros mismos de un margen de error, es cohibirte ante la oportunidad de aprender y abrazar la frustración.

2.- Mi destino está escrito: en muchas películas o muchas personas extremadamente devotas a sus propias creencias creen que todo el futuro está predeterminado para todos y que lo que le pasa a una persona tiene una razón. Esto no es cierto, tú eres el arquitecto de tu destino y debes ser el pastor de tu éxito, por lo que no puedes ser pesimista con lo que sucede. Si pasó, haz algo para que mejore, es lo ideal.

3.- “Siempre” o “nunca” hago esto: no existe en la vida cosas que hagas siempre o que no hagas nunca. Puede que haya cosas que hagas mucho o que no hagas con frecuencia, pero etiquetar un hábito con los términos “siempre” o “nunca” es ser autocompasivo. Tú tienes el control sobre ti y el cambio está en tus manos.

4.- He triunfado si recibo la aprobación de los demás: es parte importante en el cumplimiento de todas las metas del ser humano en general el tener reconocimiento con la sociedad, pero está mal centrarse en obtener determinada reacción de un grupo u organización. Quienes no se alegren por ti, simplemente no merecen tu atención ni tu tiempo.

5.- El futuro será como fue el pasado: es muy fácil y escandaloso para cualquiera el que todos o una parte de tu familia te identifique como el propio retrato de una madre o padre fracasado en algún sentido y que tus acciones apunten al mismo camino. Es algo que puede tocar enormemente la moral, pero tú eres único y está en tus manos demostrar que puedes ser todo lo contrario a lo que ellos señalan y darle orgullo a quienes lo merecen.

6.- Mis emociones representan mi realidad: esto se refiere a la forma en como tus emociones pueden afectar tu percepción de lo que en realidad sucede. En ocasiones, no veremos las intenciones que una persona tiene debido a la consideración y apego emocional que le tenemos o su verdadera culpa ante los hechos que se nos presenten. Es quizá una forma muy complicada, ya que ser objetivos en estos momentos es sumamente complicado.

Cualquiera que sea la causante de lo que suela afligirte, debes actuar en contra de esto, sé proactivo ante tus sentimientos. No es malo en absoluto visitar a un psicólogo para aclarar un poco la mente y tener una conversación tan abierta que puedes estar guardándote y necesitas liberar.

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