5 situaciones de la vida en las que no debes perder el tiempo

Edith Gómez

Parte del crecimiento personal tiene que ver con el tiempo que invertimos en realizar cosas que aporten mucho a nuestro desarrollo espiritual, social o personal; por eso es que el tiempo es un bien que no se puede entregar a cualquier persona o situación. Ser capaces de gestionar mejor nuestro tiempo, fuera del aspecto laboral o familiar, puede ayudarnos mucho a crecer como individuos, ya que no estaremos gastándolo innecesariamente en situaciones o relaciones que no nos llevarán a ningún lado y que por el contrario, solo entorpecen el buen vivir. Siguiendo ese mismo orden de idea, te presento todos los errores de los que puedes aprender algo según Gananci para que nada entorpezca a tu desarrollo personal.

En mi experiencia personal puedo decretar, gracias a todo lo que he vivido, que el tiempo es algo que no se recupera, por eso no vale la pena gastarlo en acciones que nos lleven a objetivos poco productivos; por el contario, debemos verter todo el tiempo posible en ser felices y hacer las cosas que nos gustan.

Ese objetivo puede ser difícil de alcanzar, sobre todo para las personas que tienes sus prioridades mal enfocadas (como lo era yo hace unos 5 años atrás), quienes creen que crecer en el plano laboral, o conseguir que alguien te ame es la mejor forma de invertir en el tan preciado tiempo.

Para ayudarte a que rompas con ese círculo vicioso, en este artículo te presentaré varias situaciones de la vida en las que yo dejé de perder el tiempo y que por lo tanto sé que tú también podrás hacerlo, si lo que quieres es vivir de forma plena y saludable en todos los aspectos.

Lee con detenimiento y haz los cambios necesarios para que ya nada te frene en tu desarrollo personal y puedas ser una persona más feliz. Te garantizó que una vez repares en esas situaciones que no te dejan alcanzar tu máximo potencial, podrás eliminarlas de tu vida y, como yo, conseguir una armonía perfecta entre el plano físico, y todo lo que este conlleva, y lo espiritual.

1. Añorar el ayer: Existe un dicho que reza “quien vive de ensoñaciones, muere de desengaño”, y aplica muy bien a esos individuos que gastan sus días añorando tiempos mejores en lugar de ponerse a trabajar para mejorar su presente. Pongo de ejemplo mi vida, yo perdí a mi padre muy joven, y desde que él no está conmigo en el plano físico siempre me he sentido algo perdida. Yo pensaba erróneamente, que cualquier cosa negativa que me pasaba, estaba estrechamente relacionada a que mi padre no estaba para resolverlas.

Cuando entendí que vivir demasiado tiempo en el pasado puede ocasionar solo un estancamiento personal, supe que mi conducta era errada y que solo buscaba una válvula de escape que me liberará de la realidad. Por eso procuré afrontar cualquier situación negativa y buscar la forma de mejorarla, sin victimizarme y pensar que de estar mi padre conmigo, no me sucederían seguramente.

Cabe destacar, que en mi caso, muchas veces la clave para resolver mis problemas sí estaba en el pasado; es decir, encontraba ejemplos de conducta de mi padre que me ayudaron a actuar correctamente, pero sé que esa no es la realidad de todos, así que te recomiendo rescatar lo mejor del ayer para no vivir en él y estancarte.

2. Pensar que solo tú tienes la razón: Yo suelo ser muy testadura, es algo que me ha costado analizar y descubrir en mí, pero desde que estoy consciente, pierdo menos tiempo discutiendo con otros. Cada persona maneja sus propias opiniones, y pretender hacer que los demás compartan la nuestra, porque creemos que es la correcta, no es otra cosa sino una pérdida de tiempo.

Imagínate, si viviera constantemente atrapada en este tipo de situaciones, gastaría mucha de mi energía que estaría mejor colocada en las cosas que me hacen feliz. Por eso considero que la mejor salida es respetar las posturas de los demás.

Yo he trabajado mucho mi empatía, algo que te ayudará mucho a entender que no tienes la razón siempre. Opiniones hay tantas como personas en el mundo, por eso es mejor entenderlas y solo gastar tiempo en cambiar aquellas que valen la pena.

3. Invadir la privacidad de otros: No me enorgullece reconocer que hace no tanto tiempo atrás tenía el mal hábito de invadir la privacidad de los demás, sobre todo de aquellos que eran muy cercanos a mí. Este tipo de situaciones no solo entorpecía mi crecimiento personal, sino que además sentía que me infectaba de muchas emociones toxicas o negativas, como los celos o incluso el odio.

Luego de reparar, después de mucho esfuerzo, en esta conducta, comprendí que esta partía de mis inseguridades en la mayor parte del tiempo y que por otro lado, de mi necesidad de controlarlo todo. Por eso pasé de invertir mi tiempo preocupándote por saber cada pequeño detalle de las personas que me rodeaban, para poder disfrutar lo maravillosa que es la vida. Ahora vivo mejor, confiando, queriendo y dejando que las cosas fluyan.

4. Compararte con los demás: Uno de mis mayores orgullos tiene que ver con todo lo que he logrado profesionalmente, aunque debo confesar que no ha sido cosa sencilla llegar a donde estoy. En el camino sufrí de mucha desconfianza en mi misma, lo que me llevaba a compararme con los demás y martirizarme por no poder lograr lo mismo que ellos si sentía que trabaja y me esforzaba mucho más.

Luego entendí, leyendo sobre religiones orientales como el budismo, que el tiempo para cada persona es distinto; lo que significa que las cosas llegan para cada individuo a su propio ritmo, por lo que si no estás en el mismo lugar profesionalmente o emocionalmente que los demás no tienes porqué sentirte mal, ya que eso no significa que nunca llegarás allí. Invirtamos nuestro tiempo en sentirnos felices porque los demás están feliz, ese tipo de acciones si nos llevarán a crecer como persona, no el menosprecio o los complejos producto de compararnos con otros.

5. No salir de tu zona de confort: Si quieres cambiar tu estilo de vida, te recomiendo que comieses por romper los límites de tu zona de confort; he encontrado que al hacer algo arriesgado, que me asuste, cada día, puedo valorar mejor lo que tengo y a la vez sentirse más viva.

Hace poco tiempo era del tipo de personas que no se arriesgan y gastan su tiempo realizando siempre las mismas actividades y sentía verdaderamente que mi espíritu se marchitaba. Por eso lo mejor que puede hacer fue salir de mi zona de confort y tomar al menos un riesgo cada día, sobre todo en el plano laboral en mi caso donde no expresaba tanto como quería todas mis inquietudes o ideas por miedo a las reacciones de mis superiores. Por eso te recomiendo que te animes a ser valiente y realizar actos que sientas te aporten un valor agregado y te hagan crecer como persona.

Inspírate todos los meses del año con las frases que Gananci tiene para ti; son un auténtico combustible para el espíritu.

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